El expresidente de la Nación habló sobre su delicado estado de salud mental que atravesó hace un tiempo y dio detalles sobre el estrés que implica ser jefe de Estado. Además, contó cómo ve la política en la actualidad.
El expresidente de la Nación, Eduardo Duhalde, se sinceró en las últimas horas y contó que atravesó un delicado estado de salud mental que derivó en pensamientos para quitarse la vida. «Estuve muy mal de salud e intenté suicidarme», sostuvo. Además, habló sobre la actualidad política del país y cómo ve al presidente, Alberto Fernández, en el cargo.
«Estuve muy mal de salud e intenté suicidarme por un remedio que había tomado y casi me suicido. Como no tengo médico de cabecera —relató Duhalde— en el club me habían dicho que estaba deprimido y me lo dieron. El problema es que el 4% de los que lo toman tienen ideas negras», contó el ex jefe de Estado en diálogo con Radio Perfil.
Además, agregó datos de la situación: «Intenté suicidarme pero, por suerte, las personas que fui a visitar esa noche, y vivían en pisos altos, no estaban. Cuando subí al coche ya estaba mal, me enojé porque no estaban y me fui a tirar. Los que estaban conmigo se dieron cuenta, me llevaron al médico y perdí la razón».

Por otra parte, Duhalde se refirió al desgaste que implica ser presidente y más en un país como la Argentina: «En el mundo pasa eso. Acá lo criticaron a Macri cuando dijo que se desenchufaba después de las nueve de la noche, pero es lo que tiene que hacer». Y habló de Alberto Fernández: «El que no lo entendió fue el presidente, que tiene un límite como cualquier ser humano. Si no se cuida le va a pasar lo mismo que a Fernando De la Rúa, que nos dimos cuenta que el cuerpo estaba ahí pero no su psiquis no, parecía un autómata. Alberto no lo entendió, tomaba decisiones y cambiaba de opinión al poco tiempo».
Duhalde también se refirió a si, en un futuro, ocuparía otro cargo en la política: «No tengo interés de ocupar un cargo, pero sí en unir a los argentinos porque sin eso no hay salida. Si creen que tienen una solución y no se unen, es porque no entienden de política. Desde el 2011 empecé a dictar cursos sobre cómo gobernar. Acá no lo entienden, no lo saben. Hemos logrado una democracia fallida que no tiene orden, control ni respeto, que lo que marca la diferencia con las dictaduras y los autoritarismos.
Por último, habló sobre la corrupción y la poca transparencia de los gobiernos en general: «El cambio que viene es en todos los órdenes. No puede haber gobierno y oposición, se tienen que poner de acuerdo. El primer tema es la corrupción, que está resuelto en el mundo por la tecnología y no se puede parar. Hoy los gobiernos son oscuros, la gente no sabe lo que hacen. Me pasa a mi también en Lomas de Zamora, que es donde vivo, y eso que conozco de política. Le queda poco tiempo a quienes quieren seguir así.
