Si bien desde el Gobierno asegurar que la actividad económica se está recomponiendo, analistas económicos cosideran que aún no hay signos de recuperación.
El Indec dio a conocer este miércoles el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) de marzo, el cual arrojó una recesión del 8,4% en términos interanuales. Hay que retomarse a tiempos de confinamientos por el Covid, para ver una contracción de la actividad económica tan aguda.
En ese escenario, cabe preguntarse si fue el piso o la actividad seguirá en caía libre. Este jueves el vocero presidencial, Manuel Adorni, aseguró que el derrumbe de la actividad económica tocó su piso en marzo y resaltó algunos datos que estarían dando indicios sobre el tan mentado «rebote en V».
Sin embargo, no es lo que ven varios analistas económicos. «No sé qué indicadores está mirando el Gobierno para decir que la recesión está tocando fondo. Los datos que tenemos hasta marzo indican que no; el consumo está estancado por caída del salario real, las inversiones no aparecen y va a llevar tiempo que vengan, y las exportaciones están complicadas por el atraso del tipo de cambio«, sostuvo el economista liberal Roberto Cachanosky.
De cara al futuro, el especialista no percibe motores que puedan traccionar al alza la actividad ya que de las tres variables mencionadas «solo las exportaciones pueden aumentar por el sector agrícola, pero hoy no están liquidando lo que normalmente se liquida a a esta altura del año».
Por su parte, el director del Instituto de Trabajo y Economía (ITE) de la Fundación Germán Abdala, Juan Manuel Telechea, advirtió en conversaciones con este medio que la mejora mensual de algunos datos de abril no necesariamente se va a ver reflejado en un repunte del índice de actividad.
«Si bien es cierto que en abril se vio una recuperación respecto de marzo de la recaudación, los patentamientos de autos, las ventas minoristas y la construcción, me parece que esto no alcanza para confirmar que tocamos el piso. El dato del EMAE de marzo fue muy flojo, por debajo de lo esperado, por lo cual no es que hay una relación uno a uno entre estos otros indicadores y la economía en términos agregados», profundizó.
Asimismo, Telechea disintió con la mirada del ministro Luis Caputo sobre la forma de «V» que tendría la reactivación ya que «el consumo representa el 70% de la demanda agregada y no se perciben motores que lo vayan a impulsar, en un contexto de salarios y jubilaciones en valores deprimidos».
En tanto, el director de análisis macroeconómico de la consultora Equilibra, Lorenzo Sigaut Gravina, adelantó que para abril sus estimaciones dan una desaceleración de la caída interanual a 3,5%, pero una variación casi nula en términos mensuales desestacionalizados, con el detalle de que en el cuarto mes del año ya hay un impacto de la cosecha gruesa de soja y maíz. «Dicho de otra manera, el PBI no agrícola sigue cayendo en términos desestacionalizados en abril«, alertó.
Aun así, el magíster en economía dijo que es casi seguro que en el acumulado del segundo trimestre el PBI agrícola va a traccionar un repunte de la actividad en comparación con los números del año pasado debido a la muy baja base de comparación por la sequía que afectó al país en 2023. Además, agregó, también pueden influir positivamente el retraso de los aumentos de tarifas, la mejora de los salarios de los trabajadores informales si continúa desacelerándose la inflación, y la vuelta de los créditos al sector privado.
«Esos son factores que pueden avizorar un piso y una recuperación que seguramente tenga más forma de ‘U’ que de ‘V’. Cuando analizás los componentes de la demanda, las exportaciones han dado lo que pueden dar y están afectadas por un tipo de cambio que se viene haciendo menos competitivo, las inversiones no van a aparecer con cepo y sin RIGI, y la reactivación de la demanda interna depende de la sostenibilidad en la mejora de los salarios reales», detalló.
