El concejal de la Coalición Cívica por el distrito de San Martín, Santiago Echevarrieta, expresó su enérgico rechazo a la designación por decreto del juez Ariel Lijo para integrar la Corte Suprema de Justicia de la Nación. «El presidente Javier Milei ha incumplido su propia promesa de campaña de garantizar la independencia de la Justicia y, puntualmente, de la Corte Suprema«, sostuvo el edil, quien calificó la decisión del Gobierno como «una muestra de impunidad anti-republicana«.
El nombramiento de Lijo por decreto se produce cuando el tema aún estaba en tratamiento en el Senado de la Nación, con un dictamen de comisión a favor. Sin embargo, el presidente decidió evitar el debate parlamentario y avanzar de manera unilateral, sin esperar la sesión correspondiente. «Es un desprecio absoluto por la división de poderes y por la representación popular. Una actitud que evidencia que para este Gobierno el Ministerio de Economía es más importante que la República«, afirmó Santiago Echevarrieta.
La gravedad del asunto quedó expuesta cuando el propio jefe de Gabinete, Guillermo Francos, admitió en una entrevista con el periodista Jonatan Viale que la decisión se tomó porque «no tenían los votos para el nombramiento de García Mansilla y Ariel Lijo«. «Es decir, en lugar de someterse a las reglas democráticas y respetar el funcionamiento del Congreso, el Gobierno elige sortear el sistema republicano con decretos a medida«, agregó el concejal de la Coalición Cívica de San Martín.
Si bien el nombramiento de García Mansilla por la misma vía también es un atropello institucional, es importante remarcar que dicho postulante no tenía impugnaciones de peso. En cambio, Ariel Lijo ha recibido objeciones éticas de numerosos sectores de la sociedad y cuenta con un fuerte rechazo de la opinión pública. «No es un detalle menor. El Gobierno ha decidido imponer por decreto a un juez cuestionado y resistido por amplios sectores. Eso habla de su visión de poder: creen que bajar la inflación los habilita a atropellar a los demás poderes del Estado, a menospreciar la representación popular y a diezmar la democracia«, enfatizó el edil.
«Estamos frente a un Gobierno que, en el fondo, sólo admite la obediencia a Milei. No hay espacio para otras opiniones ni para el disenso. Lo que estamos viviendo es una preocupante falta de confianza institucional. La democracia no se reduce a lo económico; es un sistema basado en equilibrios y consensos. Si el oficialismo cree que con estabilidad monetaria puede pisotear la institucionalidad, no estamos ante un gobierno republicano, sino ante uno que desprecia las reglas de la democracia«, concluyó Santiago Echevarrieta.

