A través de un duro comunicado, el radicalismo que preside el gobernador de Mendoza decidió ponerle un freno a Carrió, quien, lejos de «llamarse a silencio», insistió con la ironía a través de Twitter
Elisa Carrió finaliza una semana en la que casi todos los días fue noticia por alguna de sus clásicas verborragias. Además, vuelve a protagonizar un nuevo cruce con los radicales; ambos forman junto al PRO la coalición de Cambiemos que gobierna al país.
La diputada nacional señaló el jueves por la noche frente a empresarios en la localidad de Entre Ríos que, la “alianza está asegurada” y que “los radicales van a seguir haciendo lo que nosotros digamos”. En un tono de sarcasmo y burla, agregó también: “Nos mandaban a las convenciones a servir empanadas y ahora los manejo yo desde afuera”.
De un modo más protocolar, la Unión Cívica Radical, liderada por el mendocino Alfredo Cornejo, le contestó a través de una carta. “Le pedimos que se abstenga de continuar con esta serie de declaraciones desafortunadas ya que se han vuelto una costumbre suya”, señalan en uno de los párrafos.
“Los argentinos necesitan seriedad, no un stand up permanente”, agregan, ya en un tono más duro contra la líder de la Coalición Cívica.
A su vez, los boina blanca, señalan: “La respuesta no puede ser ‘ya sabemos como es Carrió’. La respuesta es respetar, de una buena vez, a los socios de la coalición de gobierno que ella pretende destruir”.
“Qué nos diga Carrió, realmente, cuánto aporta hoy a Cambiemos y a las políticas del Gobierno Nacional. Seguramente sea menos que las propinas que deja”, finaliza el fuerte y duro comunicado de la UCR.

Rápida de reflejos, ‘Lilita’ recogió el guante, y sin ánimos de poner paños fríos al asunto, apuntó directamente a Cornejo, a través de su cuenta personal de twitter: “Mil disculpas Cornejo, es una vieja broma que hago hace 20 años, que hace reír a la gente, solo que quizás no la recordás porque en esa época estabas en el Kirchnerismo”.

Algunas horas antes, en otra desacreditación al liderzago del mendocino, apuntó: «Entrando a Córdoba a ver a mi único jefe, Mario Negri». Es sabida la buena relación que une a Carrió el titular del interbloque de Cambiemos en la Cámara de Diputados.
