El ex presidente de mostró junto a Ricardo Alfonsín en la presentación del MPA (Movimiento Productivo Argentino) en Córdoba. También denunció que el lenguaje "bélico" que usa el Gobierno es ajeno a la democracia. Carlos Brown presente.
El ex presidente Eduardo Duhalde reconoció ayer que el Gobierno lo espía, inscribiendo ese tipo de procederes en un típico caso de "Estado policíaco" dirigido por el matrimonio Kirchner.
Su admisión se suma a otras denuncias que se han conocido en los últimos días, como la que efectuó la jueza María Servini de Cubría y la que hizo su propia esposa, la senadora Hilda González.
La mención del "Estado policíaco" fue luego reforzada por Duhalde con otra recriminación que disparó sobre Cristina y Néstor Kirchner: los acusó de estar dominados por "un lenguaje bélico", que emparentó con los "vientos de guerra" que pronosticó el presidente venezolano, Hugo Chávez, o la comparación de "tractores con carros de asalto" que utilizó Kirchner.
"Todo ese lenguaje bélico es ajeno al sistema democrático", afirmó, para alertar enseguida: "Cuidado, mucho cuidado en la cúspide del poder con ese lenguaje bélico, porque después surgen los problemas que hoy vivimos en la Argentina".
"Sí, desgraciadamente (es cierto)", respondió ayer Duhalde cuando se lo consultó sobre el espionaje que se practica a sus comunicaciones, durante una conferencia de prensa que ofreció en esta capital, previa al acto de lanzamiento en Córdoba del Movimiento Productivo Argentino -que preside el Dr. Carlos Brown-, que realizó juntamente con el radical Ricardo Alfonsín.
Duhalde contó: "No sé qué amigo del Servicio de Inteligencia del Estado me envía habitualmente mensajes diciendo: ahora tu contraseña (de correo electrónico) es «maria esther», que es el nombre de mi mamá, y después le agregaste la h y luego el 9".
Sin embargo, tras esa revelación, el ex presidente dijo no contar con otras pruebas. "No me gusta hacer denuncias mediáticas, pero realmente me pasa eso", agregó.
Apuntó también que no ha descubierto "micrófonos ocultos" en su residencia de San Vicente. Ese fue uno de los recursos empleados para espiar a Servini de Cubría.
LA PELÍCULA
Como lo hizo en oportunidades anteriores, Duhalde recomendó la película alemana La vida de los otros , donde, a su entender, queda reflejado el "Estado policíaco" al que asocia el momento actual en la Argentina. Además, le puso nombre y apellido a la responsabilidad de esas prácticas cuando afirmó que no ocurría en gobiernos anteriores al del matrimonio Kirchner.
Duhalde y Alfonsín se mostraron juntos en Córdoba con la intención de instalar aquí la "plataforma" del Movimiento Productivo Argentino, que aquí encabezará el productor tambero y dirigente Oscar Carreras, hasta hace poco presidente de la cooperativa láctea Sancor.
Tanto Duhalde como Alfonsín rechazaron que estuvieran impulsando una "gran coalición", sino que a lo que aspiran es a que haya "un plan estratégico" a 20 años que ejecute cualquiera que llegue al gobierno a partir de 2011, reivindicando un modelo bipartidista asentado, por lo menos en los próximos años, en el peronismo y el radicalismo.
Duhalde reiteradamente se negó a opinar sobre su eventual candidatura presidencial para 2011. Empero, finalmente señaló -como ya lo hizo esta semana- que "no descarto nada", aunque privilegió como primera meta la conducción del justicialismo.
