Se trata de dos subcomisarios en actividad que aparentemente mantenían vínculos con algunos integrantes de la organización. Un vocero anunció que la banda fue completamente desarticulada. Los efectivos sospechados fueron apresados junto a otros diez presuntos miembros de la banda.
Dos jefes policiales acusados de prestar colaboración con una banda especializada en robo de autos fueron detenidos durante una serie de operativos realizados en la zona norte del conurbano.
Se trata de dos subcomisarios en actividad que aparentemente mantenían vínculos con algunos integrantes de la organización. Un vocero anunció que la banda fue completamente desarticulada. Los efectivos sospechados fueron apresados junto a otros diez presuntos miembros de la banda.
Los autos eran sustraídos en la zona de San Isidro bajo distintas modalidades, y luego entregados a una célula de la banda que se encargaba de adulterarlos para después comercializarlos.
La organización contaba con tres grupos que operaban de manera independiente, pero que respondían a los mismos líderes. Una de las células se encargaba de robar los coches, ora se especializaba en doblarlos y obtener la documentación apócrifa, y la tercera se dedicaba a ubicarlos en el mercado.
De acuerdo con los voceros, los efectivos protegían a los delincuentes en su zona de acción. Los operativos fueron realizados por la Brigada de Investigaciones de San Isidro en las localidades de Béccar, Garín y Caseros, donde secuestraron trece autos robados, una moto, autopartes, tres armas de fuego, 24 celulares, computadoras y documentación.

