La Cámara de Diputados sesionará mañana para aprobar, en su tercera
sesión extraordinaria, el proyecto que agrava las penas a los barrabrava
que cometan actos de violencia o vandalismo en los estadios de fútbol,
iniciativa que el gobierno aspira a convertir en ley antes del n
de año.
El bloque ocialista Cambiemos tenía previsto aprobar el proyecto la semana pasada, pero las disidencias de diputados de diferentes fuerzas políticas obligaron a postergar el debate para lograr mayores consensos. La iniciativa recibió varias modicaciones respecto al texto original en su paso por un plenario de las comisiones, que incluyeron la disminución de algunas penas para que estén en sintonía con el anteproyecto de Código Penal que el gobierno enviará en marzo próximo al Congreso.
Previo a la sesión, varios diputados que trabajaron en el texto mantendrán un encuentro esta tarde con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para analizar los cambios que se le hicieron.
Fuentes parlamentarias no descartan nalmente que el ocialismo insista en algunos puntos, con la redacción original del proyecto para asemejarlas a las penas originales incluidas en esa norma, y que algunos delitos dejen de ser excarcelables como se estableció en el dictamen, así como también incorporar artículos referidos a la prevención de ese tipo de hechos. Entre otras cuestiones, se podría incluir además un artículo que contempla la gura del arrepentido, «necesaria para que se aporte información» sobre las actividades ilícitas que se produzcan en los clubes de fútbol, señaló este n de semana Gabriela Burgos (UCR-Jujuy), presidente de la comisión de Legislación Penal de la cámara baja. El despacho -que obtuvo dictamen el miércoles pasado, pero con varias disidencias-, establece que la venta de entradas falsas tendrá una pena de 6 meses a 2 años de cárcel, mientras que se dispone prisión de 2 a 8 años si el delito fuese cometido por un organizador, protagonista o integrante de un grupo.
