Una delegación de diputados oficialistas emprendió una gira por China con foco en vínculos comerciales, pero el viaje quedó envuelto en cuestionamientos por el origen de los fondos. La misión expuso la tensión entre la relación estratégica con Beijing y el alineamiento político del Gobierno con Washington.
La gira de legisladores argentinos a China abrió un frente de discusión política y mediática centrado en quién financió el traslado, en medio de un escenario internacional marcado por el acercamiento del presidente Javier Milei a Donald Trump y la creciente tensión geopolítica con Beijing. Desde la Cámara de Diputados rechazaron haber afrontado gastos, mientras se multiplicaron versiones contrapuestas sobre el origen de los fondos.
La polémica se activó el 14 de enero, cuando la periodista Silvia Mercado difundió en sus redes sociales un video de la diputada de La Libertad Avanza y presidenta del Grupo de Amistad con China, Juliana Santillán, a bordo de un avión. Según relató entonces, “tuvo vacaciones en Dubai, a donde viajó con un grupo grande de libertarios”.
Un día después, Mercado amplió la información y aseguró que Santillán “viajó a China entre los días 6 a 14 de enero en business”, y que “fue la jefa de delegación de un grupo de diputados libertarios y aliados, que viajaron en económica”.
En esa misma línea, la periodista había afirmado que “el viaje lo pagó la presidencia de la Cámara” con “viaticos incluidos”, aunque luego precisó que la Presidencia de Diputados “niega enfáticamente” haber abonado los pasajes y sostiene que se trató de una invitación.
Según Mercado, un integrante de la comitiva le señaló que “la intención era que cada uno se pague el pasaje pero como no hubo voluntarios, los terminó pagando la Cámara en un trámite que sería ‘secreto’”.
La respuesta de Santillán no tardó en llegar. En un mensaje escrito en mayúsculas, sostuvo que el video difundido “es una ESCALA SOBRE EL AVIÓN SIN BAJAR”, y lo encuadró dentro “de un viaje en delegación de diputados DE DISTINTOS PARTIDOS”.
Además, justificó la misión al afirmar: “Hicimos agenda comercial en China, en mi carácter de Presidente del GPA con la República Popular China y autoridad de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto del Congreso de la Nación, con empresas y sector privado Chino para que Argentina siga siendo el centro de inversiones que se necesita para seguir creciendo”.
La diputada también remarcó que “los pasajes fueron cubiertos por el departamento de relaciones exteriores de China COMO HABITUALMENTE LO HACEN CON OTRAS DELEGACIONES DEL MUNDO”, que “no hubo viáticos de la Cámara” y que “cada diputado pagó sus gastos”.
A las desmentidas se sumó el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, quien cruzó públicamente a la periodista. “No es la primera vez que faltás a la verdad”, le reprochó vía X. Y agregó: “Decís que ‘la Presidencia niega un gasto’, pero la realidad es que eso nunca pasó, no existió. Informar así no es un error: es mala fe. Con mala leche no se hace periodismo. Espero que haya quedado claro”.
Además de Santillán, integraron la delegación los diputados Mariano Campero, Cecilia Ibañez y Alvaro Martinez (LLA), Martín Ardohain (PRO) y Fernanda Araujo, ex diputada que también formaba parte del grupo de amistad.
De acuerdo a lo informado previamente por la legisladora marplatense, la agenda incluyó visitas a las empresas COFCO y Guangdong en Beijing; recorridas por Shenzhen; y encuentros con Huawei, Mindray y Skyworth en el distrito internacional Liede.
Fuentes habilitadas para hablar en nombre de uno de los diputados que participaron del viaje ratificaron: “No pidieron viáticos ni pasajes”. Si bien la Cámara cuenta con un registro de misiones oficiales, el mismo se encuentra actualizado solo hasta el primer semestre de 2025.
El episodio se produce días después de que Milei afirmara: “No voy a romper lazos comerciales con China”. La visita de legisladores oficialistas al gigante asiático vuelve incómoda a la Casa Rosada, en un contexto en el que Trump, a quien el mandatario argentino busca erigirse como principal aliado regional, intenta limitar la influencia china en América. Todo esto se superpone, además, con el lema que marcó la llegada del libertario al poder: “No hay plata”.
