Durante las últimas semanas de julio, el Congreso inicia su receso invernal. Aunque el Senado logró aprobar un paquete de proyectos que representa una derrota para Javier Milei, en la Cámara de Diputados la oposición prefiere no apresurar los tiempos. Planean esperar el regreso del receso para avanzar con dos iniciativas clave: la emergencia en el hospital Garrahan y el financiamiento del sistema universitario.
En los últimos días, obtuvieron dictamen favorable los proyectos que buscan declarar la emergencia pediátrica a nivel nacional, reconocer al hospital Garrahan como centro de referencia en atención pediátrica de alta complejidad y garantizar los fondos para las universidades públicas y los sueldos docentes. Sin embargo, la oposición tuvo que sortear la resistencia de la comisión de Hacienda y Presupuesto, que continúa siendo retenida por su presidente, el diputado de La Libertad Avanza, José Luis Espert, para impedir el avance de iniciativas ajenas al oficialismo.
Desde varios sectores opositores confirmaron que no habrá actividad en la Cámara Baja esta semana. Según una fuente cercana a uno de los bloques, «antes que tengan un traspié con el quórum», prefieren postergar el tratamiento de los proyectos por dos semanas. En otro espacio reconocían que «hasta que los gobernadores no se comprometan, es difícil» avanzar.
El diputado del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), Christian Castillo, expresó su malestar a través de Twitter: «Parece que hasta fines de julio no habrá convocatoria desde la oposición porque ‘hay muchos diputados de vacaciones’. Insólito. Si Milei avanza es porque algunos se lo permiten, no olvidar». También enumeró otros temas pendientes de tratamiento, como «la anulación de varios decretos delegados (como los de disolución de institutos culturales, el que desguaza la Marina Mercante y ataca derecho de huelga o el del banco de datos genéticos) y del DNU 70/23; emplazamientos por Comisión Libra, emergencia en Ciencia y Tecnología y Libertad de Expresión».
Varias de esas medidas, como la eliminación de la Marina Mercante o la transformación del Banco Nacional de Datos Genéticos, integraban el temario solicitado por Unión por la Patria en la sesión de la semana pasada. No obstante, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, priorizó el pedido de Democracia para Siempre, que buscaba emplazar el tratamiento del financiamiento universitario y el hospital Garrahan, lo que impidió que se concretara la sesión del peronismo.
La jornada terminó con un enfrentamiento entre el bloque de La Libertad Avanza y Unión por la Patria, tras la votación de los emplazamientos. El oficialismo aprovechó para dar por concluida la sesión. Mientras tanto, el sector referenciado en el diputado Facundo Manes y el senador Martín Lousteau fue acusado por el peronismo de convocar una sesión sin acordar los temas. Por su parte, esos espacios responsabilizaron al kirchnerismo de negarse a debatir el resto del temario.
Por otro lado, el FIT presentó una iniciativa para derogar el decreto que elimina Vialidad Nacional, mientras que la Coalición Cívica propuso invalidar cualquier intento de disolución o reconversión del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
El receso llega luego de una derrota significativa para el oficialismo en el Senado, donde Unión por la Patria y varios legisladores alineados con gobernadores provinciales aprobaron el giro automático de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y la coparticipación del impuesto a los combustibles.
Además, se sancionaron las leyes de bono y moratoria para jubilados, la declaración de emergencia en discapacidad y la insistencia con la creación de un fondo especial para Bahía Blanca, tras el temporal de marzo. Aunque Milei ya vetó esta última norma, las otras fueron aprobadas con mayoría agravada. El Presidente ya anticipó su intención de vetarlas también, lo que abre la posibilidad de una judicialización.
En este contexto, la oposición evalúa cuidadosamente los pasos a seguir. La falta de quórum firme, el receso y la amenaza del veto presidencial son elementos que desalientan un nuevo pedido de sesión. «No tenemos dos tercios para los futuros vetos», admitieron desde un bloque opositor.
A su vez, el vínculo entre los gobernadores y Balcarce 50 se ha enfriado notablemente, en un clima cada vez más condicionado por el calendario electoral. Incluso comienzan a evidenciarse tensiones entre el oficialismo y aquellos bloques que solían colaborar con los votos que La Libertad Avanza no logra reunir por sí sola. En este sentido, la diputada Pamela Caletti, jefa de la bancada de Innovación Federal, ya anticipó en diálogo con Futurock que respaldarán la insistencia en las leyes previsionales y de discapacidad cuando regresen a Diputados, a pesar del veto anunciado por el Ejecutivo.
