Antes de asumir su cargo ya iniciaron los conflictos. El Ministerio de Seguridad hizo un operativo en Villa Celina que estaba planificado para cuando el ex Intendente ya sea formalmente responsable del área.
A la espera de la comunicación en Boletín Oficial, que sucederá en las próximas horas, Diego Valenzuela ya se prepara para empezar a comandar la flamante Agencia de Control Migratorio, que pasará a depender del Ministerio de Seguridad para endurecer la política con los migrantes.
El organismo surge como una especie de imitación del ICE en Estados Unidos, si bien se espera que el desarrollo en Argentina sea más laxo y no genere los incidentes catastróficos que se ven a diario en Norteamérica, que incluyen ya algunas muertes.
En ese sentido, muchos aventuraron que el debut de este nuevo espacio fue el sábado en un operativo en Villa Celina que salió exitoso y sin violencia.
Sin embargo, ese operativo fue la demostración de la interna de LLA. El mismo se iba a realizar cuando Valenzuela asuma -cosa que aún no hizo- pero se adelantó por orden del Ministerio de Seguridad, dejando afuera al ex Intendente de Tres de Febrero de su primer buen desempeño.
Esto se debe a que existen innegables diferencias iniciales vinculadas a la definición de la estructura de la nueva agencia y a la distribución de áreas y funciones.
El Gobierno comunicó se encontraron 385 extranjeros y se detectaron 16 personas en situación migratoria irregular, que deberán regularizar su situación o enfrentar un proceso de expulsión. La advertencia fue pacífica.
Los controles se extenderán a otros distritos de la provincia de Buenos Aires y del norte del país. Sin embargo, se espera que continúen recién cuando Valenzuela asuma su nuevo rol y pueda tener el protagonismo de los mismos.

