Por Diego Avancini
(Concejal de Tigre)
Hoy 7 de junio, como cada año, se conmemora el Día del Periodista recordando la aparición de la “Gazeta de Buenos Ayres”, fundada por Mariano Moreno, quien entendía que una sociedad libre necesita ciudadanos informados y gobiernos sometidos al escrutinio público.
En otras palabras: la libertad de expresión no es una concesión del poder; es un derecho de los ciudadanos y una condición indispensable para la República.
Quienes ejercemos funciones públicas debemos comprender que no estamos para ser aplaudidos sino para rendir cuentas. La crítica honesta, aun cuando resulte incómoda, fortalece las instituciones porque obliga a revisar decisiones, corregir errores y mantener los pies sobre la tierra.
Un funcionario que solo acepta elogios termina alejándose de la realidad (esto es “el diario de Yrigoyen”); uno que escucha, aun las voces disidentes, no solo demuestra respeto por quienes representa, sino también ejerce lo que declama: libertad.
Pero la libertad exige responsabilidad. Así como el poder político no debe pretender disciplinar periodistas, tampoco el periodismo debe disfrazar de independencia lo que en realidad es militancia partidaria.
No hay nada censurable en tener ideas o convicciones; lo cuestionable es ocultarlas detrás de una falsa neutralidad para intentar influir sobre la opinión pública desde una posición que no es la que realmente se ocupa. Estas son las manchas de la democracia que debemos limpiar porque, en definitiva, nadie es dueño de una verdad absoluta, ni tiene derecho a manipularla o imponerla como única voz legítima.
A Thomas Jefferson se le atribuye la frase: “Prefiero periódicos sin gobierno antes que gobierno sin periódicos”. Una idea que no expresa otra cosa que una prensa libre es una garantía para la sociedad, no para los periodistas ni para quienes gobiernan.
Por eso, la verdadera confianza pública se construye cuando cada uno cumple su rol con honestidad: el periodista informando y preguntando, y el funcionario explicando y respondiendo.
En este Día del Periodista, nuestro saludo y reconocimiento a quienes ejercen la profesión con independencia de criterio, vocación de verdad y compromiso con los vecinos.
La libertad no consiste en decir solamente aquello que agrada, sino en defender el derecho de todos a expresarse y asumir, al mismo tiempo, la responsabilidad por lo que hacemos y por lo que decimos.
Porque la libertad no se declama… se ejerce.
