El Partido Justicialista de San Isidro manifestó su respaldo a la negociación de deuda que llevan adelante el gobierno nacional y el gobierno bonaerense con acreedores extranjeros. Fue a través de un documento elaborado por el Consejo de Partido provincial.
El Partido Justicialista de San Isidro manifestó su apoyo al proceso de negociación de la deuda externa que llevan adelante el Presidente de la Nación Alberto Fernández y el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. El respaldo se expresó a través de un documento elaborado por el Consejo de Partido Provincial que preside el intendente de Merlo Gustavo Menéndez. El texto tomó conocimiento público este martes en medios nacionales por intermedio de una solicitada que firmaron miembros partidarios, legisladores y presidentes de los PJ distritales, entre ellos, el ex concejal y funcionario nacional Fabian Brest, que desde 2017 conduce el peronismo sanisidrense.
Brest, uno de los referentes del Jefe de Gabinete Santiago Cafiero en la Provincia de Buenos Aires, sostuvo que «estamos convencidos que en estos momentos tan difíciles por los que transita nuestro pueblo como consecuencia de esta pandemia de COVID-19, es indispensable manifestar nuestro apoyo incondicional al exitoso manejo y desarrollo de políticas que lleva adelante nuestro Presidente Alberto Fernández a nivel nacional, y el Gobernador Axel Kicillof en la provincia, que sin lugar a dudas protegen y salvan vidas de argentinas y argentinos”.
“Como indica el documento elaborado por el Consejo Provincial, manifestamos nuestro apoyo a la decisión soberana del Presidente Alberto Fernández de haber presentado una propuesta de pago de la Deuda Externa con un profundo sentido de humanismo solidario, como también la realizó Axel en su propuesta de Deuda provincial. Ambas plantean la sostenibilidad y el crecimiento económico, pero sin que las consecuencias sean a costa del hambre y la pobreza del pueblo”, agregó el vicepresidente de la Corporación Puerto Madero.
Brest agregó que “esta situación es producto de 4 años de un descomunal endeudamiento, y la transforma en una deuda impagable en los tiempos pactados por la gestión anterior, que sin lugar a dudas hizo posible la fuga de capitales que deberían haber sido invertidos en políticas de incentivo para la producción y la recuperación de la cultura del trabajo y no para la especulación financiera, que terminó destruyendo la economía del país y a la sociedad».
