Daniel Scioli consideró que es el momento de techar el estadio y, sin licitación, le pagará esa suma de dinero a una empresa norteamericana.
Daniel Scioli consideró que es el momento para techar el Estadio Ciudad de La Plata y con ese objetivo contrató, sin licitación de por medio, a la empresa norteamericana Birdair, a la que le pagará, con fondos estatales, 25 millones de pesos.
El argumento utilizado para esquivar la licitación pública es que la empresa contratada es la misma que vendió el techo hace ocho años. En la Provincia consideran que la situación se encuadra en una de las excepciones del capítulo “Contrataciones” de la Ley de Contabilidad. En el inciso 3, apartados d y h –apelados por el gobierno para defenderse–, se sostiene que se podrá hacer una contratación directa para “adquirir bienes cuya fabricación sea propiedad exclusiva del proveedor o que sólo posea una determinada persona o entidad y no hubiera sustitutos”. Además, agrega que también se podrá prescindir de la licitación cuando se trate de la contratación de “artistas, técnicos y/o sus obras”.
Sin embargo, el gobierno bonaerense no contrató a la empresa Birdair para adquirir bienes ni para la fabricación de productos, la contrató para la colocación del techo. Tampoco se trata de la contratación de un artista, con lo cual el argumento ofrecido por el Ejecutiv tiene poco sustento. Ni siquiera se trata de la única empresa que techa estadios en el mundo, en cuyo caso una contratación directa se hubiera justificado.
Dentro de las excepciones del capítulo “Contrataciones” sólo se posibilita la realización de una licitación privada cuando el monto del negocio no supere los 500 mil pesos. Toda cifra superior deberá ser objeto de un concurso público de precios. En este caso, no sólo no hubo licitación pública, tampoco hubo una privada.
Pero la Provincia no sólo contrató a Birdair para la colocación del techo. Antes le encargó un estudio para ver si el techo que estaba varado en la Aduana se encontraba en condiciones de ser colocado.
“La magnitud del negocio amerita una licitación pública internacional”, opinó el diputado bonaerense de la Coalición Cívica Walter Martello. “No es argumento válido hacer una contratación directa porque la empresa vendió el techo. Además, el monto del contrato es de 9 millones de dólares”, añadió.
El Estadio Ciudad de La Plata fue, en los 90, una construcción polémica. Se inició en 1998 con una UTE de dos empresas, Sade y Ecodyma, que facturó alrededor de 50 millones de pesos/dólares pero ejecutó el 25 por ciento del estadio.
La obra estuvo paralizada durante seis meses por el gremio de la construcción que reclamaba la incorporación de personal de la región para la ejecución de las tareas. La UTE decidió romper el contrato que la unía con el Estado por considerar que había sido perjudicada seriamente.
Recién en 2003 la obra fue terminada por otra UTE, por un valor de 13 millones de pesos.
