El gobierno intensifica su ofensiva contra la UNMa tras el fallo judicial que suspendió su intervención, con denuncias desmentidas y una campaña mediática que busca desprestigiar a la institución.
A tan solo 48 horas de que la Justicia suspendiera la intervención de la Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo (UNMa), el gobierno redobló su ofensiva mediática. A través del vocero Manuel Adorni y el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, se difundió que la Policía Federal allanó un inmueble supuestamente cedido a la UNMa, donde habría funcionado “un boliche clandestino” y un “búnker político”. Sin embargo, la rectora Cristina Caamaño y el Consejo Superior de la Universidad desmintieron categóricamente la acusación.
“El inmueble en cuestión nunca dejó de estar bajo la órbita del Ministerio de Justicia y no es utilizado por nuestra comunidad académica desde 2019”, señalaron desde la Universidad en un comunicado. Además, denunciaron que esta operación busca desprestigiar a la institución tras el revés judicial que obligó al Ejecutivo a cesar sus ataques y restituir los fondos adeudados.
Un fallo que incomodó al gobierno
La jueza federal Martina Forns suspendió esta semana la resolución 45/24 del Ministerio de Capital Humano, que había ordenado revisar el funcionamiento de la UNMa y dejó sin efecto su intervención. Esta decisión también implicó que el gobierno debe garantizar el pago de salarios y normalizar el funcionamiento de la Universidad. La respuesta oficial no se hizo esperar.
⚠️ Nuevo ataque a la UNMa ⚠️ pic.twitter.com/p2oQ7hQ0HR
— Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo (@unma_oficial) November 21, 2024
Adorni, en su conferencia matinal, calificó el supuesto boliche como “una grave desviación” de los fines para los cuales la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) había asignado el inmueble. Mientras tanto, Cúneo Libarona amplificó la denuncia en redes sociales, acompañada de imágenes de una bailanta, que varios medios reprodujeron sin chequeo alguno.
Cristina Caamaño desestimó las acusaciones en la previa a la marcha de las Madres de Plaza de Mayo. “Esto es una mentira, un vuelto por haber ganado una cautelar. El inmueble nunca estuvo bajo nuestra gestión desde 2019 y ni siquiera figura en el traspaso que hicimos el año pasado”, señaló.
Desde el Consejo Superior de la UNMa remarcaron que el edificio no pertenece a la Universidad y que la utilización de las imágenes responde a una campaña de desprestigio. Horacio Pietragalla, exsecretario de Derechos Humanos, agregó que el inmueble albergaba hasta el 15 de noviembre un Centro de Integración para Personas Migrantes y Refugiadas, que brindó asistencia a más de 31.000 personas desde su apertura en 2021.
“La denuncia del ministro es deliberadamente engañosa. El Centro funcionaba en el segundo piso, mientras que las imágenes corresponden a un espacio del tercer piso ajeno a cualquier actividad oficial”, explicó Pietragalla. Además, cuestionó la decisión del gobierno de cerrar el Centro, una política integral respaldada por organismos internacionales como la OIM y ACNUR.
Sr. Ministro @m_cuneolibarona miente miente, que algo queda…
El edificio al cual hace referencia el ministro Libarona no pertenece a la Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo.
Este inmueble es propiedad del Estado Nacional, el cual a través de la AABE cedió el uso de sus… pic.twitter.com/eykyigkODE— Horacio Pietragalla Corti (@pietragallahora) November 21, 2024
La Universidad reiteró su pedido al Poder Ejecutivo para que cesen las hostilidades y cumpla con el fallo judicial que restituye los fondos necesarios para garantizar el derecho a la educación. “Esta Universidad sigue siendo objeto de los ataques más crudos mientras que sus trabajadores continúan sin percibir sus salarios”, denunciaron.
