Funcionaba hace una década, sin habilitación y con deficiencias estructurales. El reclamo reiterado del barrio obtuvo tardía respuesta del municipio. El rol de la Coalición y los posibles daños en la salud.
Por Elisa Rossi
Desde mediados de la semana pasada, obreros desarman la antena de telefonía móvil (Movistar) ubicada en Mansilla 1049. Este es el resultado de la lucha sostenida por un grupo de vecinos autoconvocados, que impulsa la iniciativa popular “Loma Hermosa despierta!”.
La inmensa base fue instalada en 1998 en un terreno adquirido por la empresa. No contaba con habilitación y, asimismo, presentaba problemas estructurales -terrenos rellenados que se mueven, informó un subsecretario-. Pero lo más serio, que aún no reconocen las autoridades, son los perjuicios en la salud; según difundieron, en la zona existen más de 30 casos de cáncer, incluso en las manzanas lindantes la cantidad de enfermos resulta alarmante.
Antonia -su joven hija integra la nómina de afectados– repasó el largo peregrinaje al cual la sometió la Municipalidad. “En noviembre insistimos nuevamente con el tema de la remoción. Hablamos con (Hugo) Curto que nos derivó al secretario de Desarrollo Económico, quien nos dijo que juntemos firmas y volvamos a verlo”.
Por su parte, Mariel no logra ocultar su indignación: “Las personas que ahora nos dieron bolilla son las que nos recibieron todos estos años”. Además mencionó que “en 2004, en una reunión con el intendente, ante abogados de Movicom los defenestró diciendo que no tenía habilitación. Nos hicieron salir, y después los abogados nos contaron que les habían pedido dinero para dejarla”.
“Lo que pido es que cumplan, no que tengamos que venir para que nos escuchen, es ilógico”, concluyó, a la vez que aclaró que la iniciativa es general: “No quiero que saquen ésta porque se encuentra a dos cuadras de mi casa, no quiero que haya antenas, estamos luchando contra algo que hace mal”.
Si bien fue determinante la participación de la gente, desde el Concejo Deliberante Patricia Rodríguez y Rodolfo Knittel, de la Coalición Cívica, hicieron diversas presentaciones administrativas.
La edil indicó “esto de mandar a juntar firmas es hacerte perder tiempo, un funcionario tiene bastantes atribuciones con las cuales poder llevar adelante una clausura, una presentación judicial”. De hecho, nada de eso ocurrió.
“El problema no termina con el desmantelamiento, son 10 años que estuvo funcionando, que el municipio no controló, que se rompieron las casas, se produjeron un montón de daños en la salud”, manifestó. A su entender debe corregirse una operatoria habitual: “En mayo levantaron una en la calle Peschel de Loma Hermosa, hace poco otra en Ciudadela, ambas no están habilitadas”.
Knittel fue más allá, “todas las antenas que se fueron instalando en Tres de Febrero se hicieron entre gallos y medianoches, arreglos particulares con instituciones que tentaban con el pago de un alquiler”; hasta 2000 no hubo legislación local que regulara la práctica, ese año salió una ordenanza “con un montón de supuestos: que no deberían estar cerca de colegios ni hospitales, que se deberían hacer controles, específicamente por el Inti”.
Y finalizó, “por un lado hay un objetivo que se cumple entre comillas, y la salud de los vecinos; por el otro, pasa algo semejante en varios lugares”. En dicho contexto no descartó que “esto podría ir a la Justicia por incumplimiento de deberes de funcionario público”.

