La Libertad Avanza no logra imponerse en las urnas. El economista liberal cosechó un magro resultado en las elecciones provinciales del fin de semana, que se suma a la mala performance de los comicios en el resto del país.
La libertad avanza, el partido de Javier Milei, continúa acumulando derrotas en las elecciones provinciales. A los malos resultados en Tucumán, San Luis y Mendoza de la semana pasada, se le sumó ahora las PASO en Chaco, donde su candidato no llegó ni al tres por ciento de los votos. En La Rioja, Tierra del Fuego, Salta, La Pampa y Río Negro ya se advertía de este fenómeno.
En Chaco, este domingo, con el 96,1 por ciento de las urnas escrutadas, su candidato a gobernador, Alfredo “Capi” Rodríguez, cosechó apenas el 2,8 por ciento de los votos y quedó en quinto lugar.
En tanto, las urnas consagraron el primer lugar a Juntos por el Cambio, que obtuvo una suma del 42,7 por ciento y llevará como candidato a Leandro Zdero. En segundo lugar quedó el Frente Chaqueño, que obtuvo el 36,8 por ciento de los votos y llevará Jorge Capitanich como cabeza de lista.
La semana pasada, en Tucumán, Milei llevó como candidato a Ricardo Bussi, el hijo del genocida Antonio Bussi, condenado a perpetua por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura. Bussi hijo quedó en tercer lugar, lejísimos de cualquier chance de gobernar la provincia donde el peronismo arrasó, y tuvo apenas un 3,9 por ciento de los votos.
En Mendoza, Milei no llevó una fórmula única, sino que acompañó la candidatura de Omar De Marchi, que tras largas idas y vueltas con los radicales decidió competir por fuera de Juntos por el Cambio, que resultó la fuerza más votada. Su derrota fue bien contundente, incluso sin que compitiera con el sello de La libertad avanza.
En San Luis, Milei había cerrado un acuerdo con Bartolomé Abdala, pero finalmente no fue como candidato ni mostró su apoyo a ninguna fórmula provincial. Otro sector libertario acompañó a JxC, con Claudio Poggi a la cabeza, y el sublema que encabezó recaudó apenas mil votos.
Además, en la semana que terminó también se conoció que Milei se quedó sin su candidato a gobernador en la provincia de Buenos Aires. Vale resaltar que la elección del intendente de Chivilcoy, Guillermo Britos, no se había oficializado, pero el candidato libertario ya lo tenía elegido. Sin embargo, el elegido decidió retirarse de la carrera.
«No voy a ser candidato a gobernador por La Libertad Avanza. Milei no me conocía y jamás me llamó, pero hablaba bien de mí en los medios», dijo Britos en una conferencia de prensa.
En Salta, el libertario Marcos Urtubey, hijo mayor del exgobernador, Juan Manuel Urtubey, salió séptimo en las elecciones de la capital provincial, donde se presentó como candidato a intendente, el 14 de mayo. El joven, que formaba parte de la mesa chica de Milei, se presentó por el frente «Salta Avanza con Vos» y obtuvo poco más del 2% de los votos.
En La Pampa Milei tuvo un desempeño todavía más opaco en los comicios de mayo pasado. El Partido Libertario no presentó candidaturas a la Gobernación, sino únicamente a legisladores provinciales. De esta manera, los candidatos de Milei quedaron en el séptimo puesto entre ocho participantes, con apenas el 1,28 por ciento.
En Tierra del Fuego, el gobernador Gustavo Melella fue reelecto con más del 53 por ciento de los votos. En una elección donde el segundo puesto se lo llevó el voto en blanco, el oficialismo estuvo escoltado, de lejos, por el candidato del PRO, Héctor «Tito» Stefani. En tercer puesto se ubicó la pastora evangélica, Laura Almirón, del espacio de Milei, pero que no compartió sello con La Libertad Avanza, con un puñado de votos y el 7,11% de los votos.
En Neuquén, el pasado 16 de abril, el economista apoyó a Carlos Eguía, del partido Cumplir, que sacó el 7,98%. Eguía fue un candidato que renunció en plena campaña denunciando corrupción, pero que volvió a subirse a la carrera menos de dos horas más tarde.
La semana pasada, el conductor radial salió con una catarata de insultos y denuncias contra el candidato a presidente: lo señaló por haber defraudado a sus militantes en la provincia, por no haber pagado nada y hasta porque supuestamente le pidió cargos para el espacio.
«Él, que tanto habla de la casta, de los chorros de los políticos, es el primer chorro, porque lo primero que hicieron después de las elecciones (provinciales) fue llamarme para pedirme cargos en la Legislatura de Neuquén. Sí, me están escuchando bien. Me llamaron y me dijeron: ´Me tenés que dar un cargo, y que sea el mejor’. Le dije: ‘Pero vos me estás jodiendo, ¿no?’. ¿Pero cómo te voy a dar un cargo a vos, que vivís en Buenos Aires? Si querés, te venís para acá, te mudás y vemos de qué vas a laburar. Ahí se empezó a pudrir todo, hace, aproximadamente, unos 20 días», dijo Eguía.
En Río Negro, en tanto, el candidato de Milei fue Ariel Rivero, quien tampoco se subió al podio electoral y apenas cosechó el 9,33% de sufragios y quedó detrás de Alberto Weretilneck (42,10%), Aníbal Tortoriello (23,89%) y Silvia Horne (10,61%). Lejos de ser un outsider anticasta, antes de aliarse con Milei, Rivero había sido electo por el Partido Justicialista (PJ) de la mano de Miguel Ángel Pichetto.
Finalmente, en La Rioja, donde Milei esperaba, de la mano de Martín Menem, disputarle el lugar a JxC, el grito también fue mudo. Así, el espacio quedó tercero con 15,5% de los votos, casi sin competitividad.
Una versión que circulaba era la de una posible baja de Ramiro Marra a la Ciudad de Buenos Aires pero en su equipo se encargaron de desmentirlo.
