Los pacientes dicen que esperan varias horas porque faltan médicos en el sector. En cambio, las autoridades del nosocomio señalan que los retrasos se deben a una reestructuración en el sistema de atención.
Desde hace algunos meses, el comentario de varios de los vecinos que se dirigen a la guardia del hospital Carlos Bocalandro, en Loma Hermosa, viene acompañado de quejas y enojo: sucede que durante las noches y en algunos momentos del día, las demoras en la guardia superan las tres horas.
"Vivo a tres cuadras del Bocalandro. El fin de semana pasado estuve más de dos horas esperando para que me atiendan, porque no había médico. Terminé yendo al Eva Perón de San Martín", contó la vecina Silvia Fernández.
El problema surge, dijo una médica del centro de salud e integrante de la ex CICOP (Asociación Sindical de Profesionales de le Salud de le Provincia de Buenos Aires), porque no consiguen "médicos que nos quieran hacer los reemplazos cuando, por ejemplo, alguien entra de licencia. Además, falta personal". También, agregó, "a veces hay un clínico de guardia y se queda atendiendo solo. Y no puede llamar a otro paciente hasta que no termina con el que está. Esto deriva en tensiones con los vecinos que necesitan ser revisados".
El director Ejecutivo, Fernando Alonso, dijo: "En esta guardia ningún paciente quedó sin atender y desamparado. Cualquier persona que llega con una urgencia, los médicos tienen la orden de atenderlo de inmediato". Y sumó que, depende la situación, en la guardia hay "de dos a tres profesionales clínicos, a los que hay que sumarles los traumatólogos, cirujanos y los integrantes, por ejemplo, de la unidad coronaria y terapia intensiva".
La reestructuración del sistema de atención de la guardia, contó el profesional, tiene como objetivo que la gente que llega al lugar con patologías de baja complejidad sea revisada en otros consultorios y no en la guardia general, justamente, para evitar demoras. Esto trae aparejado una reestructuración edilicia y de profesionales. "Llegan personas por una consulta, por ejemplo, por un dolor de garganta y en la guardia están atendiendo algo más grave. Ahí se provoca el cuello de botella", detalló Alonso.
Fuente: Clarín digital

