Solicitada de los concejales del PJ y el FPV tras el despido de 12 empleados que trabajaban en el Concejo Deliberante.
La coherencia debería ser una materia a ser aprobada por todos aquellos que ocupan cargos públicos, por todos como ciudadanos en general.
Los Derechos Humanos son la base fundamental sobre la que se cimienta una verdadera Nación, el respeto por ellos, la acción permanente para que se cumplan, y no sólo su evocación tribunera.
El Sr. Juan Callegher, Presidente del Concejo Deliberante de San Martín, descarta de la baraja algunos derechos humanos y se sube, tardíamente, a otras luchas que los implican.
¿Saben que al mismo tiempo en que se ubicaba como ferviente defensor de los Derechos Humanos, por otro lado despedía sin explicación alguna a doce empleados del HCD?
Dejando a un padre con 12 hijos sin trabajo, 12 bocas más que hoy dejan de comer, 12 familias que se suman a la marginalidad y la desidia, el olvido y la indiferencia.
La explicación no fue dada a los damnificados, pero todos la sabemos. Había que cambiar las figuritas, juegos de un mapa político cada vez más turbio y enrarecido; se despidieron doce empleados que no eran de la línea partidaria que debían ser para que los trueques les cerrasen de manera perfecta. “Toma y Daca”.
Un trabajador que se queda sin empleo de la noche a la mañana ¿en qué categoría entra para el, ahora, defensor sagrado, de los Derechos Humanos?
Los Derechos Humanos representan una bandera amplia que debe ser izada con coherencia y responsabilidad.
Los genocidas de ayer deben estar tras las rejas, deben ser resistidos por toda la ciudadanía; y para ser coherentes con esta lucha no se puede ser indiferente con la realidad de todos los días, realidad que nos muestra que la miseria permanece creciendo porque hay quienes colaboran para que esto suceda.
No se gana el lugar de defensor de los Derechos Humanos por decir presente en una marcha, en un sólo acto de repudio, por salir en una fotografía que logró documentar un minuto de presunto compromiso; mientras que al mismo tiempo se dejaba en la calle a una docena de familias.
“Humanos” sin derechos, son los trabajadores que fueron despedidos arbitrariamente por el Sr. Callegher; lo son también quienes se hallan al margen del mapa de las obras de una gestión que acciona omitiendo, que actúa desde la indiferencia más abrupta y concreta.
No tienen Derechos los humanos que no tienen derechos. Y no es una redundancia. Es una realidad.
POR LA REINCORPORACION INMEDIATA DE LOS TRABAJADORES DESPEDIDOS
Alejandro Bataglia, Hugo Bernasconi, Eduardo Bustos, Jose María Fernandez, Roberto Gallino, Guillermo Hamm, Liliana Liberatore, Alejandro Mellea y Fernando Moreira.

