La relación con Macri es cada vez más distante. El “colorado” no va a ceder en sus intenciones presidenciales y tiene preparada una artillería jurídica para torcer la norma que no le permite ocupar el sillón de Rivadavia por haber nacido en Colombia. Telerman, “Pepe” Scioli, Massa y Bruera son nombres que interesan.
Francisco de Narváez está decidido. Todo su entorno recibió la orden de trabajar firmemente por una candidatura presidencial en el 2011. Los socios políticos que quieran estar a su lado deberán ajustarse a sus intenciones o buscar otros rumbos. El “colorado” no dará marcha atrás.
El principal argumento que esgrimen aquellos que disputan el mismo lugar es ya conocido: De Narváez nació en Colombia y no puede ser presidente de la Nación. Sin embargo, todo el francisquismo ya tiene preparada una gran presentación con muchos argumentos para que el ex Casa Tía pueda ser candidato.
"Francisco no es extranjero, es argentino. Nació afuera de casualidad. Su familia tenía casa en varios países y él tiene el pasaporte sellado en Argentina al mes de haber nacido", sostiene el diputado Gustavo Ferrari.
Ferrari es uno de los hombres de confianza del empresario. Entre sus funciones está la de intentar acercar a Telerman al espacio como un consultor en aspectos culturales. O bien como un virtual candidato en la Ciudad si la alianza con Macri termina de romperse.
Con la estrategia presidencial, De Narváez obliga al actual jefe de Gobierno a definirse en relación a la alianza electoral que llevaron adelante el pasado 28 de junio, donde también participaba Felipe Solá. El “colorado” no recibió de buena manera los errores de gestión de Macri que involucraron al “Fino” Palacios, el espía Ciro James, la puesta en marcha de la Policía Metropolitana, o el manejo que se dio al problema de las inundaciones. No dialogan desde octubre.
Además, la relación entre ambos es cada vez más tensa. De Narváez sumó dirigentes que le respondían a Macri, y el Jefe de Gobierno sabe que hay varios que están negociando en secreto.
Entre tanto, uno que está a punto de acoplarse al francisquismo es José “Pepe” Scioli, hermano del gobernador bonaerense. Si el plan presidencial funciona, para la provincia de Buenos Aires De Narváez pensó en seducir a dos kirchneristas críticos: Sergio Massa y Pablo Bruera.
Por otro lado, el diputado nacional aún no decidió si dará la batalla dentro de las internas del PJ. Especulará hasta último momento con los recovecos legales que pueda presentar la nueva Ley Electoral.
Por César Morielli
