El concejal Alberto De Fazio celebró el intento de “normalizar” el peronismo quilmeño de la mano de Francisco Gutiérrez. El referente de Victoria Peronista aseguró que el ex diputado Camaño se mantiene en disidencia con el sector justicialista que gobierna el país, aún ocupando un cargo oficial.
De Fazio es una de las voces de la mayoría que logra el intendente Gutiérrez en el Consejo Deliberante. Referente local de Camaño, apoyó a Lavagna en las elecciones generales, y anuncia un PJ más institucional. Desliza que su sector continúa como “facción crítica” del kirchnerismo. Acusa al ministro Aníbal Fernández y al ex intendente Villordo de lo que llama la “destrucción” del Partido Justicialista de Quilmes, al que ubica “en la oscuridad”. Apuesta a un jefe comunal con peso en la UOM nacional y más notoriedad política, desde un distrito con gran importancia electoral.
“Estoy muy entusiasmado. Creemos que son 90 días de intenso trabajo para lograr que el PJ de Quilmes luego de mucho tiempo adquiera la notoriedad y la preponderancia que debe tener uno de los partidos mayoritarios del país en la vida comunitaria de Quilmes”, señaló el concejal.
Mencionó la intención de “abrir a los jóvenes la participación y que podamos capacitarlos para la actividad partidaria y de gobierno, no solo en Quilmes sino en los niveles nacionales y provinciales, y que además la gente sepa lo que piensan los justicialistas de los diferentes temas de interés de la comunidad”. Sugirió “lograr un partido político moderno, que es uno de los pilares de esta democracia representativa y republicana”.
AMINISTÍA.
“Para los que acompañaron otros procesos después de la crisis del 2001 ya se ha producido una amnistía. Ustedes recuerdan que eso lo ha determinado el Congreso Provincial y el Congreso Nacional. Justamente vamos a iniciar un proceso de reafiliación, porque el partido entendió que había una situación de excepcionalidad producto de la crisis del 2001 y de los años 90’, que dejó a los partidos políticos de lado. Eso ya está decretado. Lo que ahora tenemos que discutir son los proyectos políticos en cada consejo de partido distrital o comunal, y ahí está claramente determinado que el límite de la unidad es Aníbal Fernández y Sergio Villordo, que son los dos responsables de la destrucción del Partido Justicialista de Quilmes”.
SE HABLA DE LA UNIDAD, ¿ESTÁN CERRADAS LAS POSIBILIDADES CON ESE SECTOR?
-No hay posibilidades, porque esta mesa de unidad es una reacción a ese tipo de políticas de persecución al que piensa diferente. Ustedes recuerdan como Villordo secuestraba la propaganda política de los adversarios en plena campaña electoral, trasladando trabajadores, echando trabajadores, presionando a la prensa, no haciendo los aportes partidarios de los funcionarios al partido, en fin, una serie de prácticas que están reñidas con la república, con la vida de los partidos políticos y con la democracia.
QUILMES ES UN POCO CANTERA DE DIRIGENTES DE LA PROVINCIA Y DE LA NACIÓN. ¿COMO VIVE LOS CAMBIOS QUE SE ESTÁN INSINUANDO EN EL GOBIERNO Y REPERCUTEN EN EL PERONISMO?
-Evidentemente, estamos en un proceso de discusión interna en todos los niveles, eso es sano, y Quilmes siempre ha aportado dirigentes en los tres niveles. Es más, creemos que estamos relegados, que Quilmes tiene una potencialidad aún mayor de insertar dirigentes a nivel nacional y provincial. Obviamente esto no va a poder ser logrado si no tenemos un partido político que forme jóvenes que el día de mañana puedan ocupar estos cargos. Debemos pasar de un proceso de personalismo a, como decía el General Perón, una institucionalización del partido, donde los órganos internos funcionen y sean capaces de formar a estos dirigentes.
SORPRENDIÓ UN POCO LA INCORPORACIÓN DE CAMAÑO AL OFICIALISMO, EN MOMENTOS EN QUE OTROS AUMENTAN LAS CRÍTICAS.
-Camaño no se incorpora al oficialismo. Camaño se incorpora a una función de gobierno desde la disidencia y desde la minoría. Nosotros somos una facción crítica de lo que puede llamarse el oficialismo a nivel nacional, pero no por eso estamos fuera del partido. Justamente lo que el partido debe lograr es que se admitan los disensos y que los disensos sean dentro del PJ, que los que estén disconformes den la discusión, que no formen otro partido, y esto requiere que las mayorías permitan ese disenso, porque si usted no me permite votar y no me permite disentir, me obliga a irme del partido y competir electoralmente con otra estructura.
Lo que estamos pidiendo, y en principio está aceptado, es que dentro del PJ puedan asumirse posiciones críticas y no por eso ser tildados de opositor, de antiperonista o que trabajamos contra el gobierno nacional. Nosotros debatimos las cuestiones internas dentro del partido y una vez que se adoptan decisiones por la mayoría, uno acompaña. En ese marco, no vemos incompatibilidad en asumir posiciones de gobierno.

