El concejal de la UCR participó de la movilización en repudio al desalojo del bosquecito, situación en la cual terminó detenido. “Los fueros para mí no son un privilegio, es para que podamos ejercer con libertad”, y anticipó que hará una denuncia. Desafió al intendente García, “en la costa no ganamos ningún metro”, y le dijo que “no expresa más el sentimiento de los radicales, ni tampoco el de los vecinos”.
Por Elisa Rossi
Los brazos arañados del edil radical Gustavo De Benedetti daban muestra del forcejeo el día anterior con los uniformados. En diálogo con este portal remarcó, “me privaron de la libertad, eso de demorado es una figura que no existe”. Y relató que tras los intentos fallidos de acceder a la zona vallada del bosquecito, “decidí ingresar, empujé y pasé; después me esposaron y me detuvieron”, acto seguido fue llevado a la Comisaría 5º Balneario.
“Los fueros para mí no son un privilegio, es para que podamos ejercer con libertad, por la representación de los votos con los cuales fuimos electos, y eso lo defenderemos, y vamos a hacer la denuncia en la Fiscalía”, adelantó.
Por otro lado reconoció que “es probable que el intendente con el autoritarismo pueda terminar esta etapa del vial, pero el éxito que hay que evaluar es que se está parando el interés de iniciativas privadas”. En ese sentido comentó: “No ganamos ningún metro, alquilamos 40 mil metros a De Narváez por 30 años con derecho a 10 más; Raúl Lavié está pidiendo una extensión enorme para hacer cocheras para un complejo de tango. Y todo lo que no conocemos y que recibe secretamente el Ejecutivo”.
Consultado por los dichos del jefe comunal en cuanto a su desobediencia a la postura del comité de la UCR local, el concejal disparó, “como él ya no es radical hace una larga cantidad de años, lo mejor que puede hacer es callarse la boca, y no tiene ninguna autoridad moral para hablar del radicalismo; en segundo término, yo apoyaba a García cuando era el intendente que se encadenó a los árboles de la Panamericana, ahora se encadena a los negocios inmobiliarios. No expresa más el sentimiento de los radicales, ni tampoco el de los vecinos”.
