El oficialismo busca sesionar pero JxC no quiere renovar el protocolo de sesiones virtuales. La grieta al palo en Diputados.
La Cámara de Diputados es hoy el centro de atención por la disputa entre el oficialismo y la oposición, que pretende impedir que se sesione de forma virtual.
En concreto, UCR, PRO y CC ARI sospechan que detrás de una sesión prevista para analizar temas de consenso como los beneficios al sector turístico y la suba de penas para la pesca ilegal, el oficialismo esconde la intención de habilitar el protocolo remoto para poder tratar todos los temas conflictivos, como la Reforma Judicial y el Aporte Extraordinario Solidario.
En ese contexto de tensión se desarrolla una reunión de Labor parlamentaria en la que ambas partes intentan llegar a un acuerdo para destrabar la sesión prevista para esta tarde que primero se corrió dos horas de su horario original y ahora se postergó hasta las 16.30.
Es que el titular de la Cámara Baja, Sergio Massa, y los jefes de los otros bloques decidieron hacer un cuarto intermedio en la reunión de Labor parlamentaria.
Los diputados nacionales de la @UCRBuenosAires estamos en el Congreso para cumplir con nuestro deber y defender las instituciones. #PresentesPorLaRepública pic.twitter.com/SZIdjpIifH
— Sebastián Salvador (@SebaSalvadorOk) September 1, 2020
En tanto en las filas opositoras hacen cuentas, y creen que podrían llegar a la presencia de 90 diputados en el recinto. El propio Massa y sus voceros ratificaron que las bancas serían cedidas a la oposición de ser necesario.
El conflicto transita porque de sesionar, JxC podría judicializar lo que se apruebe. Ambos espacios apuestan al desgaste político y a exponer al otro sector.
El lunes por la noche desde el despacho de Massa hacían circular fotos en donde el recinto había sido acondicionado para la presencia de la oposición.
Más allá de los cruces públicos, mientras JxC apuesta a renovar el protocolo solo por 24hs, y consensuar el temario hacia adelante. En tanto el FdT busca volver a las sesiones virtuales, prorrogándolas por 30 días, tal como viene sucediendo desde abril.
