A pesar de que el Virrey desmienta que haya una relación distante y que con Ischia son amigos, gente cercana al club afirma lo contrario. Encima, para colmo, salió a hablar el presidente Ameal y ensució aún más la cuestión. En el medio de todo, mañana Boca busca la clasificación a Octavos.
Aunque Carlos Bianchi niegue que entre él y el DT de Boca, Carlos Ischia, haya una relación fría y distante, los medios que van diariamente a cubrir los entrenamientos y se la pasan horas y horas en los pasillos del club, dicen exactamente lo contrario. Ayer el Virrey tuvo una reunión con el plantel xeneize para respaldar al entrenador y desmentir sus diferencias. Sin embargo, Ischia no sintió esas palabras como de apoyo y cada vez se siente más incómodo.
Esa es la palabra justa para hablar de lo que le sucede al DT desde el primer día que la dirigencia le dio al ex director técnico multicampeón con Boca el cargo, nuevo y complicado, de manager.
Entre ellos, hoy en día, no hay conversación futbolística, y eso es algo que la dirigencia le reprocha a Ischia. “Tiene que consultarlo más”, se escucha en los pasillos de Casa Amarilla. El entrenador critica, en su entorno, algunas acciones de Bianchi, y dichos reclamos llegaron a sus oídos.
Distintos hechos son los que desgastaron la relación entre el actual y el ex DT xeneize. Por ejemplo, el modo que implementó el Virrey para trasladar al plantel en los partidos que jugaron de visitante para la Copa Libertadores. También el asunto de los refuerzos. Cuando a principio de año estaba a un paso de concretarse la llegada del volante de Tigre, Diego Castaño, pedido por Ischia, la negociación de complicó y se frustró cuando el jugador cambió de representante. Hablamos de Mauro Bianchi, el hijo del manager.
Encima, para complicar aún más las cosas, el presidente xeneize Jorge Amor Ameal salió a dar declaraciones que embrollaron más el asunto. ¿Depende el DT de lo que pase en la Copa? “Ischia no depende de la Copa, pero los resultados importan”, afirmó el máximo dirigente del club, quien luego agregó: “Después de Ischia, hay un turno y después vendrá Bianchi”. Más leña al fuego
MAÑANA, POR LA CLASIFICACIÓN
El jueves a la noche Boca recibe a Deportivo Táchira, por el último partido de la primera fase de la Libertadores. El conjunto xenieze debe perder por tres goles o más para quedar afuera de la competencia, algo poco factible. Ischia prepara un equipo muy ofensivo, aunque con algunas ausencias, como es el caso de Juan Román Riquelme y Julio César Cáceres, ambos lesionados. El volante Sebastián Battaglia, por su parte, está en duda.
