Con la mitad de la legislatura en juego, tres bancas en el Senado y casi 15 en la Cámara de Diputados, peronistas, libertarios y republicanos configuran un nuevo panorama en la Ciudad.
En el inicio de un nuevo año electoral donde en la Ciudad de Buenos Aires se elegirán Senadores, Diputados y se renovarán la mitad de las 60 bancas en la legislatura porteña, cúal es el panorama que se vive en el territorio porteño de cara a los comicios.
El Gobierno de la Ciudad encabezado por Jorge Macri afronta un panorama electoral complejo, entre la agenda y las necesidades locales y los acuerdos nacionales que puedan llegar a afectar a uno de las ciudades más fuertes para el PRO en Argentina. Cabe destacar que el jefe de gobierno ya confirmó que desdoblará las elecciones, por lo que no se nacionalizarían, sin embargo, el referente del partido amarillo sigue sujeto a lo que suceda entre Mauricio Macri y Javier Milei.
Está claro que a pesar de que el PRO ponga en juego tres bancas en el Senado por la Ciudad, y 13 en Diputados, el foco del alcalde está puesto en la legislatura donde el crecimiento de La Libertad Avanza amenaza la mayoría automática que ostentan desde hace año. En este sentido, se configura un escenario complejo en donde Jorge Macri quiere que las elecciones tengan un tinte porteño y del otro lado (LLA) busca todo lo contrario, imponer la agenda nacional en CABA.
En lo que refiere a la elección por la senaduría o por los lugares en la Cámara de Diputados, Jorge Macri depende de lo que ocurra en un eventual acuerdo entre el PRO y LLA. Desde el oficialismo nacional ya se barajaron algunos nombres para encabezar la lista violeta, entre ellos, Manuel Adorni o la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Por parte de la vereda republicana, se especula que Mauricio Macri podría encabezar la lista, según adelantó el propio alcalde o podría reaparecer la figura de Diego Santilli, un hombre que a esta altura está más cerca del león que del ex presidente. «Guarda que se viene Mauricio Macri candidato. El tipo nació en provincia, puede competir en Ciudad. La puede seguir a Cristina donde haga falta», arengó el alcalde porteño en el último acto del PRO Ciudad.
En tanto, La Libertad Avanza, lejos de jugar a favor del acuerdo nacional, presiona para imponer su agenda en el territorio porteño, uno de sus circunscripciones más fuertes. Desde el Gobierno nacional se baja la línea de una reforma electoral, además de una política de austeridad y poca participación estatal, Jorge Macri tomó la posta, redujo cargos y anunció la extensión de impuestos a jubilados en las últimas horas.
Por el otro lado, la configuración del espectro peronista afrontará una parada en la que pone en juego 13 bancas en la Legislatura, una senaduría y tres diputaciones en el Congreso. En este marco, dos de los dirigentes de mayor renombre en el peronismo porteño deberán renovar sus bancas, Mariano Recalde en el Senado y Leandro Santoro en Diputados.
En este sentido, ambos dirigentes encarnan líneas políticas diferentes, de un lado Recalde que fue reelecto al frente del PJ porteño y sigue las directivas de Cristina en la conducción del espacio a nivel nacional. Mientras que el ex candidato a Jefe de Gobierno, expresa la posibilidad de abrir el espacio al radicalismo, quienes se encuentran en una encrucijada tras el acuerdo PRO-LLA.
Tras ser reelecto al frente del Partido Justicialista metropolitano, el dirigente de La Cámpora retomó una agenda de actividades para reactivar la vida interna partidaria y debatir entre la militancia una hoja de ruta del partido de cara a 2025. En este sector están convencidos de que la experiencia del Frente de Todos primero y de Unión por la Patria después desperfilaron el proyecto que encarna Cristina Fernández de Kirchner.
