El PRO vive momentos de confusión. Patricia Bullrich quiere mantener el liderazgo que considera merecedora tras la elección interna, pero las palomas, a la espera del resultado del 19 de noviembre, no abandonan la pretensión de disputar la conducción del partido. La titular del espacio manifestó lo que aún no había dicho, que los perdedores de las PASO deberían haberse acoplado y acompàñado su decisión –como ganadora- de apoyar a Javier Milei en el balotaje de las elecciones 2023.
Para ella, sus compañeros de coalición deberían haber aportado a la campaña del balotaje porque su figura, pero sobre todo su política combativa, fueron las elegidas por el votante de Juntos por el Cambio para generar una transformación a lo largo de las PASO y las Generales. Esa esencia estaría representada, en esta segunda vuelta, por La Libertad Avanza. Según la ex candidata, la “lógica de todo aquel que jugó” en la PASO de la alianza debería indicar el acople. “Yo perdí. Y no perdí yo, Horacio Rodríguez Larreta, perdió una política», lanzó Bullrich en una entrevista con Continental y apuntó a Pablo Avelluto, ministro de Cultura en la era de Mauricio Macri, por ser uno de los opositores al pacto con Milei.
Bullrich deslizó que Rodríguez Larreta y Gerardo Morales habrían votado a Sergio Massa y no a ella en la elección general pic.twitter.com/6euLy1HrXG
— Clarín (@clarincom) November 14, 2023
Según Bullrich, Avelluto “estaba en la misma línea, todos estaban en esa misma línea”, pero “nos votaron millones de personas y dijeron «queremos la línea Patricia Bullrich, más combativa, más fuerte, que vaya a un cambio más de fondo». Cuando llega la hora de plantear «vamos a ese cambio de fondo», no hay mucha colaboración”, cuestionó la titular del PRO.
El ex funcionario de Macri fue uno de los blancos por parte de los halcones. Avelluto encarnó una oposición, desde la alianza, a la candidatura de Milei hasta el punto que, por ejemplo, Laura Alonso –ex titular de la Oficina Anticorrupción durante la gestión de Mauricio– confesó la felicidad íntima.
Para los más duros, como Laura Alonso, el “blanqueo” de ciertas posiciones permitió que ellos pudieran “sacarse” una “pesada mochila” llena de “los Avelluto de la vida”. Sin esa carga, dijo, “el PRO será un mejor partido”.
Dentro del universo del PRO, existen líneas que podrán votar por Milei en forma convencida, otros por el interés de poder y otros, cual “adláteres”, porque fue la decisión de Macri. Sea cual sea el caso, incluso las palomas tienen en claro que una victoria del libertario redundará en la disolucion del espacio mientras que una derrota podría darle algo de sobrevida.
El futuro de la conducción del PRO
La disputa ya se planteó en torno a la conducción del partido que logró arrebatarle la presidencia y la provincia de Buenos Aires al peronismo. Larreta, uno de los apuntados por Patricia Bullrich, decidió no meterse en el barro de la discusión interna, al menos no por el momento.
El jefe de Gobierno sabe que, hoy por hoy, no hizo nada para que quieran desterrarlo del PRO –como le deseó Laura Alonso a “los Avelluto de la vida”- y tampoco reconoció planes para abandonarlo por iniciativa propia. De mantener los pies adentro, la disputa simbólica pasará por determinar quién fue el responsable de la fractura del partido.
Si bien el resultado de la elección puede cambiar cualquier plan, las palomas querrán que Macri se haga cargo o de explicaciones sobre por qué cerró un acuerdo con Milei sin consultarle al resto del partido.
“Yo elijo el camino de la gente, por el que convencí a tanta gente que me vote en las PASO y en la elección. Uno quizá se puede preguntar, cuando escucha estas cosas (de boca de los moderados), ¿Cuántos de los que fueron a esa interna luego votaron a su propia fuerza política?», justificó la decisión y cuestionó Bullrich, en la misma entrevista. Un misil teledirigido a Gerardo Morales, a Larreta y los “Avelluto de la vida”.
Las palomas no se hicieron eco de semejante acusación. Larreta perdió la interna y acompañó a Bullrich en su campaña, cuando ella lo convocó, e incluso aceptó ser el jefe de Gobierno de una candidata presidencial sin chances. Avelluto la votó.
