En el Congreso de la Nación comenzó a intensificarse la discusión sobre la conformación de la Auditoría General de la Nación (AGN), específicamente respecto a los representantes que deben ser propuestos por Diputados y Senadores.
La discusión, que el día anterior tuvo lugar en comisiones de ambas cámaras, se trasladó hoy a la Comisión Bicameral Mixta Revisora de Cuentas, encabezada por el diputado Miguel Ángel Pichetto.
Durante el inicio del encuentro, participaron autoridades de APOC —el sindicato que agrupa al personal de los organismos de control—, quienes presentaron un informe detallando las consecuencias institucionales de la acefalía que afecta al organismo.
“Tenemos una profunda preocupación por lo que está pasando con los organismos de control, no solo con la AGN, la auditoría es un barco a la deriva: no tiene tripulantes, no tiene capitán, no tiene nada. Hace tres o cuatro meses que no funciona la auditoría”, expresó Hugo Quintana, actual secretario general de APOC.
Quintana también subrayó que “la AGN es el organismo con antonomasia que dice qué está bien y qué está mal”, y profundizó: “La AGN es un barco a la deriva: hace dos años que no tenemos presupuesto y hace 25 años que no tenemos defensor del pueblo”.
En otro pasaje de su intervención, alertó sobre el divorcio entre ciudadanía y dirigencia política: “las últimas elecciones demostraron la lejanía entre la política y la gente”, y remarcó que para revertir esa situación “es imprescindible que los gobiernos —nacionales, provinciales y municipales— e instituciones sean transparentes y demuestren en qué gastan y cómo lo hacen. Solo así los argentinos y argentinas volverán a interesarse por la política”.
Por su parte, Pichetto, quien previamente ocupó el cargo de auditor, coincidió con la preocupación. “Sabemos de la situación, le hemos notificado a ambos presidentes de ambas Cámaras. Compartimos esta preocupación”, declaró.
Tras la exposición de los representantes sindicales, comenzó el intercambio entre los distintos espacios políticos, donde no faltaron las críticas al oficialismo, incluso por parte de sus aliados legislativos.
El oficialismo, mediante el diputado Martín Menem, presentó una propuesta para reformar la ley que regula la AGN. El proyecto plantea acortar los mandatos de los auditores de ocho a cuatro años y modificar el mecanismo de selección. Propone que la Cámara de Diputados elija cuatro auditores y el Senado, dos, asignando uno por cámara al oficialismo. También propone que la presidencia del organismo quede en manos del Senado y sea ocupada por alguien de la oposición.
Desde sectores opositores y bloques cercanos al oficialismo se advirtió que esta iniciativa busca dilatar el proceso de renovación y prolongar la falta de autoridades en un organismo clave para la supervisión del gasto público y la deuda del Ejecutivo.
Así lo expresó el senador Juan Carlos Romero, de larga trayectoria antikirchnerista y actualmente aliado del oficialismo en el Senado. Tildó el proyecto de Menem como “por lo menos exótico” y reclamó que se avance con las designaciones bajo la normativa vigente. “Está claro que el proyecto de Menem hasta el portero sabe que no pasa por el Senado”, ironizó.
En esa misma línea, el diputado Germán Martínez consideró que el debate impulsado por el oficialismo sobre un cambio en la ley representa “una maniobra del oficialismo” orientada a frenar las designaciones y romper acuerdos previos, al introducir “un proyecto que es más que exótico”.
El libertario Julio Moreno Ovalle fue uno de los pocos defensores de la iniciativa y argumentó que existe “mucho consenso en reducir la duración de los mandatos y los sueldos”, además de señalar que el oficialismo “está muy preocupado para que se empiece a discutir” una nueva legislación.
En tanto, el jefe del bloque kirchnerista en el Senado, José Mayans, cuestionó a Moreno Ovalle sobre los criterios aplicados para distribuir los seis cargos entre ambas cámaras. El libertario replicó que la presidencia correspondería al Senado.
La respuesta no convenció a Romero, quien reafirmó: “La Constitución deja libre el número de auditores y el tiempo del mandato pero deja en claro la forma de elección del presidente. Es exótico para no decir absurdo” el proyecto de La Libertad Avanza.
También la diputada Luana Volnovich, del bloque kirchnerista, se sumó a las críticas y acusó directamente al Ejecutivo: “hay una responsabilidad del Gobierno en destruir el sistema y que no haya control de la gestión. Lo exótico son artilugios para destruir todos los acuerdos, el Gobierno que pidió auditorías para las universidades es quien está impidiendo que se pueda auditar su accionar”.
Finalmente, Pichetto, al frente de la bicameral, urgió a avanzar con las designaciones. “El proyecto presentado en Diputados es totalmente inconstitucional. El Senado no puede nombrar al presidente, lo dice la Constitución. Hay una asimetría innecesaria respecto a los postulantes de una y otra Cámara”, afirmó.
Para cerrar, el presidente del bloque Encuentro Federal advirtió que la estrategia del Ejecutivo podría vaciar de poder a la AGN: “si lo debatimos es probable que la AGN no le sirva a nadie. El Ejecutivo puede tener otras intenciones, pero este es un tema que lo resuelve el Congreso”, concluyó.
