La presidente criticó con dureza a los cuatro dirigentes rurales de la Mesa de Enlace. Volvió a defender las retenciones móviles. Cuestionó los cacerolazos y bocinazos de los últimos días a los que vinculó con los golpes de Estado del pasado
La presidente Cristina Kirchner criticó con dureza a los cuatro representantes del campo que encabezaron las protestas agrarias y cuestionaron la implementación de las retenciones móviles y los acusó de ser responsables del intento de violación de la Constitución.
"Les pido en nombre de la democracia, de la Constitución y de las leyes que liberen las rutas", exigió la mandataria ante la multitud que se acercó desde diferentes puntos del conurbano a la Plaza de Mayo.
La jefe de Gobierno recordó que luego de tomar la decisión que desató la polémica, "veía que en un sector de la sociedad un grupo de corporación de cuatro personas a las que nadie votó, a las que nadie eligió se reunían y deliberaban y decidían y comunicaban al resto de los argentinos quién podía y quién no andar por las rutas me dí cuenta que la situación era diferente".
Cristina Kirchner, quien señaló en dos oportunidades que la Plaza de Mayo "era de todos los argentinos", convocó a renovar "las políticas agropecuarias para producir más, pero también para que los argentinos sigan comiendo bien".
En una crítica directa a los cacerolazos que fueron los protagonistas de las últimas jornadas del país, la Presidente pidió solucionar "democráticamente las diferencias". "Con tanto golpe de estado que hemos tenido, creemos que todo se arregla con bocinazos y cacerolazos", manifestó.
"A los que crean que pueden hacerlo mejor que nosotros, los invitamos que se constituyan como partido político y en las próximas elecciones se presenten. Así se construye calidad institucional, democracia. Así se defiende la constitución y así se hace honor a la bandera", dijo la Presidente casi al finalizar el discurso que brindó por cadena nacional.
