«El ‘cambio’ que ustedes celebran, nos arruinó. Y ahora volvió, en versión recargada, de la mano de Milei. Sí, ya lo creo que volvió el ‘cambio’… ¡El que les conviene a ustedes, Kristalina!», sostuvo la expresidenta, y agregó que este tipo de «insolencias e injerencias» solo trajeron «dolor y miseria» a los argentinos.
Cristina señaló que, con el «mejor alumno» del FMI, «el consumo sigue en caída libre», se destruyeron «más de 18.000 empleos» en el sector privado, «Argentina es el país que más se desindustrializó en el mundo» y «lo único que recomiendan los bancos (y hasta el propio Gobierno) a sus clientes es hacer carry trade«.
La expresidenta añadió que «no existe» inversión pública que «motorice consumo y crecimiento». «Ustedes nos necesitan así… endeudados y subdesarrollados; en un modelo de miseria planificada, sostenido por sus dólares y legitimado con sus discursos», denunció.
Para respaldar su argumento, compartió una nota de Clarín del 12 de abril de 2006 titulada «Tras los pagos de Argentina y Brasil, el FMI tiene que hacer su propio ajuste». «‘Achicará sus gastos y venderá parte de sus reservas en oro porque dejó de recibir los intereses por los créditos a los países que cancelaron el total de sus deudas’. ¡Mamadera!», concluyó.
Por último, le advirtió a la titular del FMI que «tarde o temprano el pueblo va a volver. Va a encontrar la forma, el momento, las personas adecuadas y las banderas necesarias para enfrentar este modelo de empobrecimiento que ustedes fomentan desde hace décadas. Porque los pueblos también tienen memoria y dignidad», afirmó.
