La presidente abrió el período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación con un discurso de más de tres horas. No eludió ningún tema de la actualidad y lanzó duras críticas a Mauricio Macri. Se refirió al traspaso del subte, la política ferroviaria y TBA, las Malvinas, lanzó un mensaje al Campo, y brindó datos económicos.
Cristina Fernández de Kirchner brindó un extenso mensaje, que se prolongó tres horas y quince minutos, en la apertura de las sesiones ordinarias del Parlamento. Realizó un balance de gestión y planteó los lineamientos del gobierno nacional para el 2012. No esquivó ningún tema polémico de la actualidad.
Como datos al margen, este 130º período, el quinto que inauguró la Presidenta, encuentra una composición del Congreso favorable al gobierno nacional. Por otro lado, entre los ausentes se anotaron el titular de la CGT, Hugo Moyano; la diputada Elisa Carrió; el vicepresidente segundo de la Cámara baja, Ricardo Alfonsín; los senadores Carlos Menem y Carlos Reutemann.
Malvinas
La Presidente informó que instruirá al canciller Héctor Timerman para que renegocie y eleve la frecuencia de vuelos mensuales a las Islas Malvinas a tres por mes, pero con salida desde Buenos Aires y a través de Aerolíneas Argentinas.
"Vamos a instruir a nuestro canciller para que renegocie esta posibilidad de que en lugar de que LAN vuele desde Chile dos veces al mes aterrizando en Río Gallegos, sean tres viajes, pero que partan de la Argentina, desde Buenos Aires, y por Aerolíneas Argentinas", aseguró.
Además, confirmó que inaugurarán un museo sobre las Malvinas en la ESMA y que viajará a la sesión del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas el 14 de junio, día en el que se cumplirán 30 años del fin de la guerra en el Atlántico Sur, junto a los jefes de las bancadas opositoras.
El subte y críticas a Macri
Anunció que instruirá a la ministra de Seguridad Nilda Garré, para que prorrogue "por treinta días más" la presencia de oficiales de la Policía Federal en las líneas de subterráneo para "ver si en tres meses [el gobierno porteño] puede organizar 240 personas con uniforme policial" para cubrir el retiro de la fuerza.
"Quiero esperar que mañana el subte de la Ciudad estará prestando servicio a todos los porteños y a los que no lo son", enfatizó la mandataria, en referencia a la medida de fuerza que realizan sindicalistas de la UTA por la falta de seguridad y que afecta hoy a más de 1.200.000 de usuarios del servicio.
Cristina Fernández de Kirchner cuestionó también con dureza la decisión del jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri de rechazar el traspaso del subte que había sido acordado el 3 de marzo pasado. "Le estamos dando la mitad del subsidio, aumentó la tarifa más de un 200 por ciento, tiene subsidio de 31 millones de pesos de electricidad anual, ¿y no puede organizar 240 personas?", cuestionó.
"Es poco serio, pero además es profundamente injusto con el resto del país, uno puede cambiar de esposa, de auto, pero no devolver contratos y concesiones", apuntó.
Además, la mandataria se hizo eco de las denuncias de los Metrodelegados –el otro gremio con representación en el servicio de transporte– sobre la "decisión de la empresa" Metrovías de "no dejar entrar" a los empleados para que cumplan sus funciones. Y, en ese sentido, advirtió: "No quiero pensar que hay un acuerdo entre la empresa concesionaria y el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, porque esas son cosas graves, severas".
Los trenes y la concesión a TBA
Cristina Fernández de Kirchner reiteró que, antes de tomar cualquier decisión, esperará la investigación que la Justicia lleva a cabo sobre el siniestro del ferrocarril Sarmiento, que acabó con la muerte de 51 personas.
"De acuerdo a las pericias se van a determinar las responsabilidades", aseguró la mandataria. De igual forma, afirmó: "Si no hubiésemos tenido que pagar los 19 mil millones de dólares del corralito, tendríamos los mejores trenes".
Respecto a la situación ferroviaria, recordó además que aún está vigente "la emergencia ferroviaria" aprobada por ley en el 2001 y reglamentada en el 2002. "Estamos en la emergencia, tratando de dar respuesta a la problemática del sector".
De igual forma, la mandataria afirmó que "nunca hubo ningún pedido de rescisión" de las concesiones ferroviarias por parte de los organismos estatales, incluida la Auditoría General de la Nación (AGN).
Precisamente, sobre ese órgano auditor, recordó que "los insumos" con los que elabora sus documentos parten de "informes, multas y observaciones" de la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT).
Justamente mañana se prevé que la AGN dé a conocer su informe sobre el estado de las líneas de tren que están concesionadas a la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA), luego de que fuera postergado en la reunión de ayer.
Mensaje al Campo
"Yo creo que con todo lo que nos pasó, hemos aprendido que enfrentados no hemos ganado nada, sólo ganaron unas pocas grandes firmas que se quedaron con todo y se la llevaron toda", indicó la primera mandataria rememorando el conflicto de 2008 por las retenciones móviles a la exportación de granos.
Asimismo, agregó que "estamos trabajando porque no podemos en un país donde el sector (rural) es tan importante, por su volumen y su inversión, no podemos dejarlo solamente a la mano del destino, necesitamos crear instrumentos que ayuden a que cuando el productor tenga problemas no sea el estado, los 40 millones de argentinos, los que tenga que subsidiarlos".
Al respecto, la primera mandataria propuso crear un sistema de seguros para los productores rurales, tendiente a evitar pérdidas económicas con futuras sequías, como la que afectó este verano las mayores regiones productivas.
"Si podemos acordar entre todos que el seguro sea obligatorio, como lo es para el transporte de personas; si podemos lograr esto nos va a servir para que que cuando haya un problema no tengan que recurrir al estado", señaló.
La minería y la oposición
La Presidente también hizo referencia al conflicto que se lleva adelante en varias ciudades con sectores que rechazan la explotación minera, destacó que existen "muchos pueblos que son orgullosos de ser mineros" y aseguró que exigirán a las empresas "que cuiden el medio ambiente y que reinviertan sus ganancias en las propias comunidades".
"Hay muchos pueblos que tienen orgullo de ser pueblos mineros, lo cual no quiere decir que no debamos tener cuidado ambiental", destacó, y desafió "a todos que digan si hubo un gobierno que haya hecho más obras de saneamiento ambiental que este".
"Es muy lindo cuidar a la flora y la fauna, pero primero hay que cuidar a la especie humana, que tenga trabajo, que tenga agua, que tenga casa. Y lo digo porque me ha tocado escuchar a que alguien que vive en Capital le pida al Gobierno que pare la obra de Río Turbio porque eso va a afectar a los glaciares. Yo vivo a 80 kilómetros de los glaciares, y ustedes saben que defendí a los glaciares en el conflicto con Chile", afirmó.
Al mismo tiempo, la Presidente le apuntó a los opositores "que hacen oposición de cualquier manera", y aseguró que "hay derecho a ser opositor, pero se debe ser oposición de las cosas que se hacen mal, no con aquellas que le hacen bien al pueblo argentino".
"Hay que exigirle a las empresas el cuidado medioambiental y la reinversión de las utilidades en las propias comunidades. Lo vamos a hacer, pero sabemos que la minería es una importante fuente de recursos", resaltó.
Datos del FMI y del G20
La presidente evitó utilizar los informes del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) para explicar el crecimiento de la Argentina durante 2011; por el contrario, recurrió a datos del FMI, del G-20 y de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Al iniciar su discurso para abrir las sesiones legislativas en el Congreso de la Nación, la primera mandataria indicó que usaba relevamientos del FMI porque "algunos confían más en ellos que en nuestras estadísticas".
Al respecto, señaló que, según los informes de ese organismo, la Argentina era el tercer país del mundo que más creció en el pasado año, detrás de China y la India.
En otro fragmento de su exposición, la jefe de Estado agregó que, según el G-20, el país es el que más hizo crecer sus importaciones detrás de la India.
"El país que más hizo crecer sus importaciones entre 2010 y 2011 fue la India, pero el segundo que más creció en importaciones entre 2010 y 2011 fue la Argentina, con más del 30 por ciento", explicó.
Por otra parte, Cristina Fernández de Kirchner apeló a un informe de la OMC para resaltar que la Argentina se encuentra entre "los primeros exportadores de servicios de informática".
“A veces tengo dudas de si vale la pena seguir adelante”
Lo afirmó la Presidente, al referirse a la herencia económica que tuvo que afrontar Néstor Kirchner al asumir en 2003. Cuestionó a quienes "provocaron tanto daño a nuestra economía y a nuestra gente, y hoy critican", y resaltó que recién este año se terminará de pagar el Boden 2012
La Presidente recordó a Néstor Kirchner, y repasó el esfuerzo que debió asumir para hacer frente a la herencia económica recibida de gobiernos anteriores.
"Ha sido muy importante el desendeudamiento en estos años. Recién este año este gobierno va a terminar de pagar el Boden 12, que se formuló para pagarles a los argentinos a los que los bancos de este país no les devolvieron sus ahorros. Fue el resto de los argentinos los que tuvieron que contribuir a ese pago a argentinos que tenían dólares aquí. Me imagino la cantidad de cosas que pudiéramos haber hecho con ese dinero", señaló.
Además, en lo que pareció ser un mensaje directo al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, destacó que "un país y un gobierno se tiene que hacer cargo de todas las cosas, de lo que hizo él y de lo que no hizo, porque para eso se reclama el voto de las mayorías populares". "Hubiera sido fácil para el presidente Kirchner haber dicho que no tuvo nada que ver con el corralito, ni con esto ni con aquello. Sin embargo se hizo cargo de todo eso, y de las 2 cuotas más grandes de ese corralito", aseveró.
"Cuando veo por allí rozagantes caminar y criticar a quienes provocaron tanto daño a nuestra economía y a nuestra gente, y cuando lo recuerdo a él, créanme que a veces tengo dudas si vale la pena seguir adelante", apuntó la mandataria.
