El Fiscal de Cámaras Marcelo Fabián Lapargo se aferra a una prueba plantada por la policía durante uno de los allanamientos para mantener presos a los dos menores. La Fiscal María Fernández Billone hizo una ronda de reconocimiento que fue negativa. El agente a cargo del operativo tiene denuncias en su contra. El Juez Oyanarte aún no tomó una decisión. Entre tanto, los dos jóvenes de Villa Progreso llevan 4 meses presos.
Vecinos de Villa Progreso, familiares y amigos de Crsitian Zapata y César Huder, reclamaron frente a los Tribunales de Ruta 8 y la fiscalía de la calle General Roca, para pedir la libertad de los dos jóvenes apresados irregularmente el 23 de enero de este año. El primero está detenido en la Comisaría 1ra. de San Martín, y el segundo en la 8va. de José Ingenieros.
Tal como informó La Noticia Web (www.lanoticiaweb.com.ar/index.php?url=nota&rut=cristian_y_cesar) los dos chicos fueron apresados por el crimen de una anciana del barrio, que fue torturada y robada en su casa mientras dormía con su esposo. Tanto Cristian como César estuvieron durante esa noche comiendo un asado, jugando al futbol y tomando algo con sus amigos. Al día siguiente, 23 de enero, allanaron la casa de Zapata y no encontraron nada de lo sustraído a las victimas. Con Huder pasó algo similar, pero en este caso el oficial a cargo del operativo, vestido de civil, plantó la prueba de un carnet de club de la mujer fallecida. El padre y hermano del acusado fueron testigos de la maniobra. Tampoco encontraron nada de lo robado. Ambos jóvenes se acercaron a declarar por propia voluntad, para aclarar su situación, pero quedaron detenidos.
La fiscalía a cargo de la Dra. María Fernández Billone realizó una rueda de reconocimiento, una pericia de huellas dactilares y palmares, y todo resultó negativo y a favor de la liberación de los chicos. Los familiares acusan que la mujer no investigó las huellas de la escena del crimen, ni realizó pericias psicológicas y socioambientales. Tampoco se le tomó declaración a la victima que sobrevivió ni a los testigos que estuvieron con los chicos. Acusan que quieren que se investigue el accionar policial ya que el agente que habría plantado la prueba tiene antecedentes y denuncias de abuso en su contra (sería conocido como “El Turco” y su apellido sería Azac).
En este contexto, el jueves a la mañana se realizó una nueva marcha pidiendo que dejen ir a los chicos. También reclaman libertad morigerada hasta que se produzca el juicio. El Fiscal de Cámaras Marcelo Fabián Lapargo recibió a los familiares, que dicen que fueron tratados con altanería, prepotencia y soberbia. Les expresó que está convencido de la culpabilidad de los jóvenes y que la prueba del carnet es suficiente para él. No conformes, luego, los allegados de los detenidos dialogaron durante una hora con el juez Oyanarte, que manifestó detalles encontrados a lo expresado anteriormente por Lapargo y Billone. El magistrado tranquilizó a los familiares diciéndoles que aún no había tomado ninguna decisión acerca de la prisión morigerada.
JORNADA CON CANTOS Y RECLAMOS
“En la Justicia, hay una banda… hay una banda de delincuentes, que deja libre a los culpables, y mete preso a los inocentes”, fue el hit de la jornada. La marcha estuvo compuesta por familiares y amigos de Cristian y César. Se expresaron de manera firme pero pacífica. A tal punto que uno de los oficiales que escoltaba la fiscalía simpatizó con su causa y los quiso tranquilizar asegurando que los pibes quedarían libres en menos de 2 meses.
La madre de César Huder se llama Edith Cabrera. Le dijo a La Noticia Web que, sospechosamente, desde que comenzaron a reclamar en el barrio se ve a patrulleros recorriendo las calles de manera amenazante. Dijo que a ella misma una vez la siguió la policía desde un móvil, que estacionó en la puerta de su hogar mientras ella ingresaba. No es la única que denuncia amenazas. Todos adhieren al afirmar que un sector de la institución policial está interesado en que los chicos queden presos. La mayoría afirma que en el barrio aparecieron amenazas.
Edith puede ver a César dos veces por semana. Llevaba una carta de puño y letra dirigida a la fiscal. La Noticia Web pudo leerla. El chico solicitaba la libertad morigerada con una educación que asusta. Afortunadamente no tiene un mal pasar en la comisaría.
“Ay ay ay ay que risa que me da… cuando salgan los pibes y vaya presa la fiscal”, fue el segundo hit de la marcha. Maximiliano, amigo de los detenidos, dijo que a partir de estas movilizaciones “se acercaron más vecinos, sobre todo de la zona de Villa Lynch, a traernos información sobre el accionar de dos de los policías que participaron de los allanamientos, respecto a abusos y otros casos como este. Hay gente del barrio involucrada inocentemente en otras causas con el único motivo de cerrar algún negocio. Nos enfrentamos a un monstruo de mil cabezas. La complicidad de los fiscales con la policía es muy grande, pero no podemos mirar para otro lado”.
“El 30 % de las personas que están a disposición del Servicio Penitenciario en Argentina son inocentes”, agrega Maximiliano.
Por César Morielli

