El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se mostró molesto tras la denuncia de su ex compañero en el Gobierno kirchnerista. De esta forma el ministro rechazó sustancialmente la acusación de espionaje por parte del Gobierno que denunció Alberto Fernández en los últimos días.
"Si hubiese tenido un problema de esa característica, así como ha llamado, o escrito sms o cualquier cosa, se hubiese conectado con cualquiera de nosotros y le hubiésemos buscado la vuelta para ver qué es lo que está pasando, hacer la denuncia penal como corresponde e ir por el responsable", señaló el Jefe de Gabinete.
"No tengo la menor idea por qué actúa de esa manera. Es más, somos amigos, por lo menos creí que hasta este momento éramos amigos, él cualquier tema que tenía me escribía", apuntó lamentándose. En efecto, le molestó que Alberto haya hecho pública su denuncia a través de los medios, una de las obsesiones del matrimonio Kirchner.
Desde los últimos días Alberto Fernández acusa al Gobierno de haberle "pinchado" su teléfono celular y de tomar represalias por haberse reunido con el vicepresidente Julio Cobos.
El ex Jefe de Gabinete aseguró que su separación del directorio de Papel Prensa y las remociones de Marcela Losardo de la Secretaría de Justicia y de Nicolás Trotta de una subsecretaría de la Jefatura de Gabinete respondieron a una reacción oficial por el encuentro con el dirigente radical.
