Las protestas en La Paz y El Alto llevan más de 15 días.
Desde hace dos semanas, Bolivia atraviesa una crisis social que pone en jaque la gobernabilidad de Rodrigo Paz. A seis meses de su asunción al poder, el mandatario de centro derecha sufre una protesta que a esta altura ya dejó cuatro muertos y más de 50 heridos.
Bajo la bandera que piden la renuncia del presidente, sectores indígenas, sindicalistas y militantes vinculados al ex presidente Evo Morales, llevan adelante una protesta, con bloqueos por un reclamo multisectorial que incluye un aumento en los salarios, cuestionamientos por la promulgación de la Ley 1720 que afecta al campesinado y el pedido para que el líder del MAS deje de ser perseguido por la justicia.
Las principales movilizaciones aparecen en El Alto y en La Paz con bloqueos que mantienen a las distintas ciudades cercadas. En este marco, las autoridades oficiales confirmaron a por lo menos 50 heridos, producto de los enfrentamientos entre policías y manifestantes, además de 4 muertos.
Entre las personas fallecidas, uno surge por un accidente del cual el Gobierno se desliga y las otras tres producto de los bloqueos, ya que impidieron el paso de las ambulancias para atender emergencias de salud. Entre ellas se encuentra Anna Enss, una ciudadana extranjera de 56 años proveniente de Belice, quien no logró ser trasladada a tiempo a un hospital. También murió Nelly Villanueva y una joven de 20 años en El Alto.
Dentro del Ejecutivo denunciaron la presencia de armas entre los manifestantes que piden por el ex presidente Evo Morales. “Se han identificado grupos que han pasado al uso de armas y eso sí nos preocupa”, afirmó Gálvez, quien además mostró registros de redes sociales donde aparecen individuos armados con ponchos rojos en el altiplano boliviano.
Según el portavoz, entre los involucrados estaría Bernabé Gutiérrez Paucara, exdirector de Derechos Humanos del Ministerio de Defensa durante la administración anterior
