La Carta de Intención fue suscrita por el Contraalmirante Carlos Sardiello, por parte de las Fuerzas Navales del Comando Sur de los Estados Unidos y la Cuarta Flota, y el Almirante Juan Carlos Romay, en representación de la Armada Argentina.
Tras la noticia, Carlos Bianco calificó la alianza militar como una «entrega de soberanía».
Este martes, el Gobierno argentino confirmó un nuevo acuerdo con Estados Unidos, el principal aliado político internacional de Javier Milei. Se trata de una alianza militar que llevará adelante un programa de protección de «Bienes Comunes Globales”.
A pesar de tratarse de un programa que le dará al ejercito nacional equipamiento y entrenamientos de primer nivel, luego del comunicado publicado por el Comando Sur de Estados Unidos, organismo dependiente del Departamento de Defensa, dirigentes opositores cuestionaron la decisión al calificarla como una entrega de soberanía nacional.
“El Mar Argentino no es un bien común global. Es un espacio donde la Argentina tiene la OBLIGACIÓN de ejercer jurisdicción propia y custodiar sus recursos. En vez de ofrecer nuestro Atlántico Sur como área de entrenamiento y mapeo naval para otras potencias, el gobierno nacional debe cumplir allí sus funciones soberanas”, expresó el ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, a través de sus redes sociales.
“Entre ellas –continuó el funcionario bonaerense– comenzar imperiosamente las gestiones y las acciones de presión diplomática para impedir la explotación ilegal de petróleo en la Cuenca Malvinas Norte, que se sigue consolidando frente a la parálisis del gobierno de Javier Milei”.
El acuerdo comienza con la entrega de una cámara especializada a bordo de una aeronave dedicada a patrullar la zona marítima argentina. Este programa se expandirá durante los próximos cinco años con equipamiento avanzado, entrenamiento de élite y apoyo para interceptar y neutralizar amenazas marítimas.
De esta manera, Estados Unidos amplia su presencia militar en América Latina y en Argentina principalmente, un país geográficamente valioso por su cercanía con la Antártida, continente que tiene la mayor reserva de agua dulce del mundo.
