En las últimas semanas se sumaron los nombres de Quirós, Acuña y Ferrario; en ese marco, se especula que las definiciones para los vicejefe para después de las PASO.
Cada vez hay más anotados en la pelea por suceder a Horacio Rodríguez Larreta en la Jefatura de Gobierno de la Ciudad.
Dentro del PRO están anotados el ministro de Gobierno porteño Jorge Macri (con apoyo de Mauricio Macri y Patricia Bullirch) y, con el flamante apoyo de Larreta, el ministro de Salud Fernán Quirós; la ministra de Educación Soledad Acuña; y el presidente de la Legislatura de la Ciudad, Emmanuel Ferrario.
En tanto, desde el radicalismo el candidato es Martin Lousteau (también con apoyo de Larreta). También figuran en la lista de posibles precandidatos el diputado nacional Ricardo López Murphy; y el legislador porteño por Republicanos Unidos Roberto García Moritán.
Desde el ala dura del PRO sostienen que no se puede perder el gobierno porteño y dejarlo en manos de la UCR y desde el radicalismo le retrucan que “no son los dueños de la Ciudad”.
Pero más allá de los nombres, la coalición deberá definir otros puntos hacia junio del año próximo. En este marco, es que surgió el planteo de Lousteau de ir con fórmulas mixtas integradas por un representante de la UCR y otro del PRO. Desde su entorno explicaron que «es la manera de comprometer a los dos partidos y garantizar el funcionamiento en la gestión». Paradójicamente, Bullrich también impulsa fórmulas cruzadas.
Desde el campamento de Lousteau sostienen que Argentina no tiene un problema económico sino político. Es por ello que consideran que lo primero que se tiene que resolver es el cauce político, para después, poder generar transformaciones en el país.
Es por ello que también piensan en la construcción equipos técinos y las respectivas fundaciones de cada uno de los partidos políticos que integran la coalición ya trabajan de forma coordinada.
En paralelo, desde el ala dura del PRO manifestaron que en el caso de la Ciudad irán con fórmulas puras. Claro que saben que todavía falta mucho para la elección y que hay tiempo para negociar.
A diferencia de las elecciones nacionales, en la Ciudad no se necesita ir a las PASO con la fórmula conformada. En las internas solo figura el candidato a Jefe de Gobierno. Una vez que termina esa instancia (y que se conoce al ganador de la PASO), el candidato puede elegir quién será su segundo. Es allí, en donde entran en juego las negociaciones. Eso, ampliará clramente el marco de negociaciones y eventuales alianzas.
