El relevamiento mostró un avance del trabajo por cuenta propia, un incremento de los puestos de pocas horas semanales y una mayor proporción de asalariados sin aportes jubilatorios
La Ciudad de Buenos Aires registró en el primer trimestre de 2026 una tasa de desocupación del 7,9%, lo que equivale a 136.500 personas sin trabajo, según el informe de la Dirección General de Estadística y Censos porteña. El indicador se mantuvo prácticamente estable respecto del mismo período de 2025, cuando había alcanzado el 7,8%.
Sin embargo, detrás de esa aparente estabilidad se evidenciaron señales de deterioro en la composición del mercado laboral. El relevamiento mostró un avance del trabajo por cuenta propia, un incremento de los puestos de pocas horas semanales y una mayor proporción de asalariados sin aportes jubilatorios.
La población económicamente activa alcanzó las 1.728.500 personas, mientras que los ocupados sumaron 1.592.000. En términos absolutos, tanto la actividad como el empleo crecieron interanualmente, pero también lo hizo la cantidad de desocupados, que pasó de 132.000 en 2025 a 136.500 en 2026.
La situación afectó con mayor intensidad a las mujeres: la tasa de desocupación femenina llegó al 8,7%, frente al 7,1% de los varones. Ellas representaron el 54,4% del total de personas sin trabajo.
Uno de los fenómenos destacados fue el crecimiento del trabajo independiente, que alcanzó a 350.500 personas, un 8,4% más que el año anterior. Los cuentapropistas representaron el 22% del total de ocupados, con una participación significativa de los mayores de 65 años, que constituyeron el 14,7% de ese segmento.
En paralelo, se profundizó la informalidad laboral. Aunque los asalariados siguen siendo mayoría (74,1% de los ocupados), disminuyó el porcentaje con cobertura jubilatoria: pasó de 74,6% en 2025 a 72,7% en 2026. Como consecuencia, aumentó el peso de quienes no cuentan con descuentos previsionales, que ya representan el 27,3% de los asalariados. Dentro de ese universo, el 11,5% realiza aportes por cuenta propia y el 15,8% permanece directamente sin registro.
El informe también detectó un fuerte crecimiento de las ocupaciones de baja intensidad horaria. El 30,6% de los ocupados trabajó menos de 35 horas semanales, con un incremento interanual del 17,3%. Los puestos de menos de 16 horas semanales representaron el 9,7% del total, frente al 8,2% del año anterior. En contraste, disminuyó la proporción de quienes trabajan más de 45 horas por semana, que pasó de 26,4% a 23,9%.
La tasa de subocupación horaria alcanzó el 9% de la población económicamente activa. Entre las mujeres llegó al 10,3%, mientras que entre los varones se ubicó en 7,8%. Ellas representaron el 56,5% del total de personas subocupadas.
