Un informe del INDEC reveló que en el último año se redujo el número de trabajadores ocupados y aumentó la cantidad de desocupados. La subocupación y la búsqueda de empleo también crecieron, mientras que el trabajo informal sigue en alza.
Los datos publicados por el INDEC este jueves reflejan un deterioro significativo en el empleo urbano en todo el país en el último año. La medición abarca una población activa de más de 20 millones de personas y, a diferencia de los informes habituales sobre 31 aglomerados urbanos, incluye localidades de 2.000 o más habitantes.
Las cifras del tercer trimestre de 2024 evidencian una reducción en el número de trabajadores ocupados, un aumento en la cantidad de desocupados, un crecimiento de la subocupación y un incremento en la cantidad de personas que buscan empleo. El impacto no fue aún mayor debido al crecimiento del trabajo por cuenta propia, que en muchos casos corresponde a actividades informales y precarias dentro de la denominada «economía popular», como el trabajo de changarines y recolectores de residuos.
El informe del organismo también señala que, al ampliar la medición a toda el área urbana, se observa una menor participación en la búsqueda de empleo en ciudades más pequeñas, lo que redujo el desempleo en estas zonas. La tasa de desocupación, que se situaba en 6,9% al considerar solo los principales aglomerados, descendió al 6,4% en el total urbano. Sin embargo, este porcentaje sigue siendo superior al 5,4% registrado en el mismo período del año pasado.
En comparación con el tercer trimestre de 2023, el número de ocupados cayó de 19.227.000 a 18.973.000, una reducción de 254.000 personas. Dentro de esta población, la cantidad de ocupados plenos pasó de 17.134.000 a 16.712.000, lo que representa una pérdida de 422.000 trabajadores. En contraste, los subocupados aumentaron en 168.000 personas, lo que indica una mayor cantidad de empleados con jornadas reducidas por factores ajenos a su voluntad.
Entre los asalariados, la reducción alcanzó los 322.000 trabajadores, pasando de 13.849.000 a 13.527.000. Dentro de este grupo, 5.019.000 se desempeñan sin descuento jubilatorio, lo que equivale al 37,1% del total. Así, casi cuatro de cada diez asalariados trabajan sin acceso a derechos laborales ni previsionales y perciben ingresos inferiores a los de los trabajadores registrados. Según el INDEC, los empleados en la informalidad ganan en promedio un 40% menos que aquellos con empleo formal.
El número de desocupados creció de 1.086.000 a 1.293.000 en un año. Además, 415.000 personas con empleo manifestaron estar en búsqueda activa de otro trabajo, ya sea para mejorar sus ingresos o para encontrar una ocupación más acorde a su formación. De este modo, la suma de desocupados y ocupados demandantes de empleo alcanza los 4.686.000, lo que refleja una presión significativa sobre el mercado laboral ante una oferta limitada de puestos de trabajo.
En términos geográficos, la mitad de los ocupados se concentra en la Ciudad de Buenos Aires (1.576.000) y en la Provincia de Buenos Aires (7.772.000), que también representan el 60% de los desocupados, con 73.000 en la Capital Federal y 700.000 en territorio bonaerense.
En cuanto a la proporción de ocupados que buscan empleo, se destacan Tucumán (29,9%), Córdoba (24,1%), Jujuy (23,7%), Catamarca (22,6%), La Rioja (21,3%) y San Juan (21,2%), reflejando una demanda laboral insatisfecha en distintas regiones del país.
