Organizaciones periodísticas y sectores de la oposición denunciaron un clima de hostigamiento contra medios y periodistas. Advirtieron que el Gobierno encabezó la mayoría de las agresiones y reclamaron medidas para garantizar la libertad de expresión. Presentaron un proyecto de ley para proteger a los trabajadores de prensa.
En el contexto actual de la Argentina, la libertad de prensa enfrenta desafíos significativos. Diversas entidades periodísticas y sectores políticos han expresado su preocupación por las restricciones impuestas al ejercicio del periodismo independiente.
La Academia Nacional de Periodismo denunció que «periodistas y medios periodísticos están siendo acosados, insultados y difamados desde la cima del poder». La institución enfatizó que «el Jefe de Estado no tiene derecho a lanzar manifestaciones degradantes, descalificatorias e intimidantes cuando se refiere al periodismo».
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), en su informe anual, señaló que «el 40% de los ataques al periodismo provienen del Gobierno». La presidenta de FOPEA, Paula Moreno Román, afirmó que «el tono fue de burlón a agraviante y la intensidad del Presidente, funcionarios y representantes del Estado nacional marcan el mayor registro de ataques al periodismo en su conjunto y a los periodistas, en particular».
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) también expresó su preocupación, indicando que «reemplazar esa actitud, aún firme y vehemente, por la argumentación descalificante, el ataque ad hominem (personal), la injuria o la generalización estigmatizante de la profesión, genera un clima de hostilidad e intimidación de la labor periodística en sí».
En respuesta a esta situación, diputados nacionales presentaron un proyecto de ley destinado a proteger a periodistas y trabajadores de prensa. La iniciativa busca garantizar el ejercicio libre y seguro de sus labores frente a los constantes ataques y riesgos a los que se ven expuestos cotidianamente.
La «Declaración de Santiago + 30», firmada por directivos de medios de América Latina, España y Portugal, exhorta a los gobiernos y organizaciones a consolidar «la libre expresión como un derecho humano fundamental y piedra angular de las sociedades democráticas e informadas». El documento destaca la necesidad de evitar discursos de polarización política y proteger a periodistas y medios de amenazas y ataques.
En este contexto, la defensa de la libertad de prensa se presenta como un pilar esencial para el fortalecimiento de la democracia en Argentina
