En el día 10 de la Cumbre Climática activistas y ecologistas tildaron al texto borrador de la COP26 como insuficiente debido a las metas que no consiguen colaborar con el cuidado ambiental en el futuro. Más allá de que la fecha de finalización está pautada para el viernes, es probable que se prolongue hasta el fin de semana.
A dos días de finalizar la Cumbre del Clima por el Cambio Climático (COP26), según lo estipulado por ahora, en Escocia se elaboró el texto borrador donde se estima superar los objetivos.
En primer lugar, luego de un riguroso análisis se dio a conocer que se debe recortar en un 45% las emisiones de gases de efecto invernadero en los próximos 10 años. Brasil, uno de los mayores países contaminantes de carbono en el planeta se propuso disminuir sus emisiones de gases en casi 40%. Una meta cuanto menos ambiciosa teniendo en cuenta la gran cantidad de territorio industrial que posee el país sudamericano.
Con respecto a las metas de la anterior Cumbre en París 2015, las naciones llegaron al acuerdo de continuar con el límite de temperatura fijado para mantenerlo en 1,5°C. Dicha temperatura es uno de los límites más ambiciosos ya que hasta el momento, en el borrador se detalló que el calentamiento global hasta ahora es de 1,1°C.
«El trabajo de esta conferencia siempre fue reducir ese número a 1,5 ° C, pero con este texto, los líderes mundiales están apostando hasta el próximo año. Si esto es lo mejor que se les ocurre, no es de extrañar que los niños de hoy estén furiosos con ellos”, aseveró la directora ejecutiva de Greenpeace International, Jennifer Morgan.

Uno de los puntos que resalta el texto, es la falta de cumplimiento con el financiamiento de 100.000 millones de dólares anuales de los países más desarrollados a las naciones emergentes.
En la jornada en la cual se emitió el texto borrador en la Cumbre se trató la temática sobre la contaminación a causa del uso de vehículos. Hasta el momento cinco de las empresas que producen mayor cantidad de automóviles tradicionales, se pusieron de acuerdo para fabricar transportes que funcionen a base de litio. Dicha fabricación se estima que alcance niveles más elevados para el 2030. Sin embargo, países como Alemania, China y Estados Unidos se mostraron en contra de la elaboración de automóviles que funcionen con litio.
