El peronismo de San Isidro tiene un intenso historial de internas, pero este año podría alcanzarse el objetivo de la lista única con un fuerte mensaje de unidad que derrama desde la cúpula. El Jefe de Gabinete de la Nación Santiago Cafiero y la Ministra de Gobierno bonaerense Teresa García, en sintonía con el trabajo de las agrupaciones en el territorio y la participación de bajo perfil del massismo con la conducción de Sebastián Galmarni, logran que reine la paz.
El Frente de Todos de San Isidro tiene a dos de las más importantes figuras de la coalición a nivel nacional y bonaerense: el Jefe de Gabinete de la Nación Santiago Cafiero y la Ministra de Gobierno de la provincia de Buenos Aires Teresa García. El distrito buscará ser ejemplo y espejo sobre cómo deberá enfrentar la coalición oficialista el armado electoral y político en las próximas semanas. En esa mesa local también aparece Sebastián Galmarini, el representante de mayor peso en el Frente Renovador.
Todos los actores coinciden en que existe una convivencia pacífica entre los diversos sectores, que han confrontado en otras épocas. De hecho, en 2019, en la conformación del Frente de Todos que buscó una unidad diversa en toda la provincia, hubo pocos lugares donde se desarrollaron enfrentamientos internos en las PASO. Uno de ellos fue San Isidro, donde disputaron dos listas apadrinadas por los dos máximos referentes. Fue bastante antes de saber que tanto Cafiero como García iban a tener roles centrales en el nuevo gobierno.
“Hay una concepción histórica en este distrito donde las internas siempre son posibilidad”, expresó un importante referente a LaNoticiaWeb. Pero las viejas rencillas no tendrán injerencia en la coyuntura actual. Cafiero y García garantizan a su militancia que no puede haber roces. Es la línea que se baja desde la cúpula del Frente, y San Isidro será observado con lupa. Nadie duda, tampoco, que los dos pesos pesados deberán consensuar el armado de las listas. Galmarini aportará a los representantes del massismo.
El territorio muestra nutrida e intensa actividad militante y de base, como pocas veces se ha visto. Hay una coexistencia entre los sectores mayoritarios que responden a Cafiero, el PJ local, La Cámpora y otras agrupaciones, y la dirigencia que se encolumna con Teresa García o con el massismo. Además, hay otra situación que se puede resaltar: la conducción se ejerce de manera silenciosa y sin látigo.
La postura del Frente Renovador es una muestra de lo que transmite Sergio Massa a nivel nacional: sin hacer olas, con perfil bajo, y aportando trabajo. Es el mismo estilo que se vislumbra en cada distrito del conurbano. Tan calculado es cada movimiento, que los massistas participaron de la actividad del 24 de marzo del cafierismo, también de la que convocó la concejal Celia Sarmiento desde el teresismo, e incluso organizaron una actividad propia. Esa aritmética se repite en cada acción política y militante del distrito.
Otro dato que hermana a ambos sectores es que tienen dirigentes en cargos de gestión. Muchas de esas actividades se entrecruzan, y todos atienden el teléfono a la hora de resolver problemas de la militancia todista de cualquier espacio.
Además, hay una lógica que se repite como mantra. Uno de los dirigentes más importantes en el distrito explicó: “Todos comprendemos que lo más importante es la pandemia, la vacunación, y sostener a la gente que la está pasando mal”. Hace poco hubo un operativo en La Cava donde confluyeron la mayoría de las líneas internas.
En el Concejo Deliberante también se escuchan voces: “La unidad se tiene que mantener, dialogada y trabajada. Creo que ni Santiago ni Teresa están interesados en una nueva interna ni en un conflicto, porque el esfuerzo en las primeras líneas es mantener la unidad”.
De todas formas, en el deliberativo se ve mayor libertad de acción. La bancada no siempre funcionó en sintonía. Pero todos resaltan que la lógica en el Concejo no representa el trabajo político en la calle y la ingeniería para enfrentar las urnas.
De hecho, nadie teme que cuando comiencen los cierres electorales puedan aparecer los conflictos. En las calles de San Isidro reina la tranquilidad. “El distrito va a ser ejemplo y espejo para toda la sección. Santiago y Teresa no van a pelearse ni a generar discrepancias en las bases. Seguramente deberán juntarse y resolver, pero el estilo de San Isidro tiene que derramar a todos los demás distritos”, reflexionó un dirigente en off.
Entre la dirigencia tampoco se ve un ánimo por competir. Al menos por ahora. Y si bien nadie lo dice, existe cierta unanimidad tacita en que Cafiero tiene prioridad para elegir al primer candidato de la lista. De todas formas, en una elección legislativa, el debate por el primer lugar no será demasiado encarnizado. El massismo pondrá al tercer nombre. Ninguno va a entrar a una guerra para pelear por un concejal más o uno menos.
Hoy, no todas las fuerzas principales que integran el Frente tienen representantes en el deliberativo. Y Teresa García tiene ediles que se alinean con su conducción. En diciembre terminan mandato Marcos Cianni de La Campora, Celia Sarmiento de Nuevo Encuentro, y Lucía Claramont.

