El kirchnerista reconoce el apoyo popular del intendente Sabbatella y el acompañamiento de la gestión a proyectos nacionales. Sin embargo critica el funcionamiento del área de Salud y remarca las obras pendientes en la zona de la periferia. Busca “despegarse” del estigma Rousselot, y asegura que aún no está el candidato para 2011.
El joven dirigente Santiago Muñiz asumió en 2007 como legislador del Frente para la Victoria. Y desde fines de 2008 hasta julio de este año fue presidente del bloque, cargo que abandonó cuando surgieron diferencias con algunas compañeras de banca.
Pertenece a la Agrupación Arturo Jauretche, referenciada en el funcionario bonaerense Mario Oporto. A la hora de las definiciones es moderado en las críticas al oficialismo local, pero muy duro con la conducción de Unión Pro, “De Narváez es una parodia”. Casualmente, a partir de diciembre habrá tres concejales de dicha fuerza.
En cuanto al FPV, de los cinco ediles actuales pasará a cuatro. “Sigue siendo la primera minoría”, mencionó, y evaluó que “tanto oficialismo como oposición restaron bancas en las últimas elecciones”.
¿QUÉ DEFINICIÓN HACE DE LA SITUACIÓN PARTIDARIA?
Es un sector peronista que no es mezquino, que trata de entender que la única forma que esta Comuna esté bien es cuando a la Nación le va bien. Pertenecemos a agrupaciones que creemos fervientemente en el proyecto nacional y tratamos de construir de a poco una opción que supere al oficialismo actual y no pegue por derecha.
¿EL FPV TENDRÁ DESPUÉS DE DICIEMBRE UN BLOQUE UNIFICADO?
Hoy están dadas las condiciones para ponernos de acuerdo en los puntos básicos y que en función de eso gire la política del bloque. Esos lineamientos son que acompañamos en lo que creemos que está bien y somos muy críticos de lo que nos parece que está mal; lo que no podemos ser es lo que criticamos que hacen otros partidos, que se oponen a todo y judicializan el debate.
¿CÓMO ES SER OPOSITOR EN UN DISTRITO CON UN INTENDENTE CON UN NIVEL ALTO DE POPULARIDAD?
La primera cuestión por la cual no es sencillo ser opositor es porque uno no puede negar el apoyo popular que tiene este proyecto político, desde ese punto de vista uno tiene que tratar de no ser soberbio. Soy partidario de que en vez de estar pensando todo el tiempo qué hace el oficialismo, tenemos que pensar qué estamos haciendo mal.
¿Y QUÉ ESTÁN HACIENDO DE FORMA INCORRECTA?
Arrastramos una crisis política del pasado, que no nos pertenece, con 27 años ni siquiera votaba en esa época; sabemos que acá hay un estigma respecto a lo que fue la intendencia de Rousselot, igual creo que es hora que las comparaciones para entender lo que pasa en Morón ya tienen que ser con el mismo oficialismo, que hace diez años gobierna.
¿LES JUEGA EN CONTRA LA RELACIÓN AMBIGUA ENTRE SABBATELLA Y KIRCHNER?
Esa es una cuestión que nos juega muy en contra, porque queda desdibujado nuestro papel respecto de quién es la fuerza que expresa con claridad el proyecto nacional. Para el vecino común que no está inmerso en los temas políticos, cuando ve la postura de Sabbatella de acompañar distintos proyectos cree que él representa al kirchnerismo en Morón. Igual no renegamos de eso, entendemos que existe hoy un modelo de país en juego.
¿CUÁLES SON LOS PUNTOS MÁS DÉBILES DE LA GESTIÓN LOCAL?
La salud es un tema pendiente de años, si bien el distrito es un privilegiado porque tiene el Hospital Posadas, el Instituto de Haedo y una cobertura primaria fuerte. Por otro lado, hay en sectores de la periferia que falta que prestemos más servicios básicos para que sea más digna la vida de esos vecinos.
¿IMAGINAN QUE PODRÍAN SER GOBIERNO MUNICIPAL EN 2011?
Estamos en una posición en la cual tenemos que soñar, pero también tenemos que trabajar mucho; todavía no hay candidatos de nuestro sector que despunten, lo importante es que haya un proyecto político y que se elija a un compañero que tenga la mayor capacidad.

