A un año del arresto de Cristina Kirchner, Máximo Kirchner encabezó el acto en Parque Lezama como único orador. La interna del PJ y las señales hacia el escenario electoral
La convocatoria del kirchnerismo en Parque Lezama reunió a miles de militantes para recordar el primer aniversario de la detención de Cristina Fernández de Kirchner. Con el anfiteatro completo antes del inicio del acto, unas 15.000 personas participaron de una jornada donde Máximo Kirchner fue el único orador y combinó reivindicación, disputas internas del peronismo y señales hacia el futuro político.
La puesta en escena dejó al diputado nacional como una posible figura de reemplazo dentro del kirchnerismo, aunque el espacio continúa sosteniendo que la candidata para 2027 debe ser Cristina Kirchner, actualmente bajo arresto domiciliario. Sin mensajes grabados de la expresidenta desde San José 1111, Máximo Kirchner tomó la palabra en una actividad atravesada por la identidad peronista, las tensiones internas y el clima electoral.
El acto también funcionó como una demostración de respaldo político hacia la exmandataria, aunque tuvo ausencias importantes. La más significativa fue la del gobernador bonaerense Axel Kicillof.
La interna peronista quedó expuesta
En el predio se mezclaron las principales agrupaciones del espacio, dirigentes territoriales, intendentes, sindicalistas y militantes que llegaron para acompañar una convocatoria que buscó combinar homenaje, reclamo y ratificación política.
Las columnas de La Cámpora, Kolina, Nuevo Encuentro, el Movimiento Evita, La Néstor Kirchner y distintas organizaciones municipales dominaron la escena. Entre las más numerosas estuvieron las de Somos Barrios de Pie, La Néstor Kirchner y la militancia de Ezeiza. También participaron representantes gremiales de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación y de SECASFPI, sindicato que nuclea a trabajadores de ANSES.
Más allá de la cantidad de asistentes, el encuentro permitió mostrar una fotografía del sector que continúa alineado con Cristina Kirchner. En las primeras filas coincidieron dirigentes de distintas corrientes del peronismo como Guillermo Moreno, Juan Grabois, Eduardo Valdés y Jorge Capitanich.
También estuvieron intendentes como Federico Otermín, Mariel Fernández, Gastón Granados, Ariel Sujarchuk, Leonardo Nardini, Julián Álvarez, Marisa Fassi y Leonardo Boto, entre otros referentes territoriales.
La actividad reunió además a dirigentes legislativos y cuadros políticos que en los últimos años tuvieron recorridos diferentes, pero encontraron un punto común en la defensa de la expresidenta. Entre las ausencias destacadas también estuvo la del referente del Frente Renovador, Sergio Massa.
Cristina Kirchner volvió al centro del debate
El nombre de Cristina Kirchner atravesó todo el discurso de Máximo Kirchner, quien reivindicó su papel como figura de unidad dentro del peronismo y recordó la decisión de la exmandataria de no competir en 2019 para favorecer la conformación del Frente de Todos.
Desde esa mirada, respondió a las críticas que apuntan contra el kirchnerismo por las diferencias internas. “Hizo todo para que la unidad surgiera”, afirmó al referirse a su madre. También destacó la decisión de evitar una disputa interna dentro del Partido Justicialista bonaerense, en un mensaje interpretado como una referencia hacia Kicillof, actual titular del partido.
Uno de los momentos más fuertes llegó cuando cuestionó a quienes reclaman unidad pero mantienen distancia con la expresidenta. “Los que están todo el día hablando de hacer la unidad ni siquiera son capaces de ir a verla para decirle ‘compañera, ¿cómo está?’”, lanzó frente a la militancia. La frase fue leída como una crítica directa al gobernador bonaerense.
El planteo buscó responder a una discusión que atraviesa al peronismo desde hace meses. Sin mencionar nombres propios, Máximo Kirchner intentó presentar a su espacio como el sector que realizó mayores esfuerzos para conservar la unidad interna.
Durante su exposición también llamó a dejar de lado los proyectos individuales y los personalismos para avanzar en una construcción colectiva. La referencia a los egos y a la necesidad de priorizar un objetivo común fue uno de los mensajes centrales del acto.
Máximo Kirchner apuntó al futuro electoral
El tramo más político apareció cuando el diputado dejó la defensa de Cristina Kirchner y comenzó a hablar sobre el futuro del movimiento. Allí cuestionó que la reconstrucción del peronismo dependa únicamente de acuerdos electorales y planteó la necesidad de debatir un programa político.
Aunque no mencionó dirigentes específicos, cuestionó las reuniones que distintos sectores del espacio vienen realizando y advirtió que el peronismo no puede limitarse a acompañar intereses económicos determinados. Según su planteo, ganar una elección no alcanza si después no existe una propuesta de transformación.
La jornada había sido pensada para recordar un año desde la detención de Cristina Kirchner, pero el discurso terminó mirando hacia adelante. “No puede volver a pasar”, sostuvo Máximo Kirchner al reclamar una estrategia política que vaya más allá de una candidatura y permita discutir un proyecto de país.
