Se trata de Marco Dávila, que fue liberado a las 3AM frente al Obelisco.
La represión en la marcha desarrollada este miércoles en la zona de Congreso fue brutal. Su saldo, junto a una herida casi letal provocada a un fotógrafo, fueron cientos de heridos y detenidos sin razón.
Entre ellos se encontraba Marco Dávila. Trabaja en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Además de ser militante del peronismo -razón por la cual se encontraba en la zona-, Marco es padre. Es por eso que, en el punto más caliente de la represión, se dirigió a una estación de metro para tomarse el subte e ir a buscar a su hija pequeña.
En el trayecto, Dávila fue increpado por un conjunto de oficiales de la Ciudad de Buenos Aires, que detuvieron a un montón de personas inocentes y los demoraron al lado del centro de monitoreo del Obelisco. Marco estuvo entre estos detenidos.
No llegó a buscar a su hija, ya que la policía de Jorge Macri lo tuvo en sus manos hasta las 3:00 de la mañana, cuando logró salir gracias a la ayuda del abogado Federico Paruolo y del diputado nacional de UxP, Juan Marino.
«Me detuvieron en Callao y Corrientes, todo ilegal, todo mal. Ninguno de los que estábamos ahí estábamos haciendo algo malo», contó Dávila, conmocionado por la situación al ser liberado.

