Desde hace más de una semana vecinos del Barrio Uruguay, de la localidad de Beccar, se mantienen en estado de alerta y movilización producto de la intención de una empresa constructora de edificar viviendas multifamiliares en el predio denominado «La Canchita», ubicado sobre las calles Luis de Flores y Copello, entre Padre Acevedo y Udaondo, a escasos metros de uno de los barrios más humildes y en profunda situación de vulnerabilidad social de San Isidro.
Se trata de un predio de aproximadamente 6 mil mts2 que se encuentra, según los vecinos, en estado de abandono hace más de 50 años, y que ha sido recuperado y mantenido durante años por la comunidad del barrio, que lo utiliza cotidianamente como un espacio de encuentro público, esparcimiento y actividades deportivas que realizan las niñas y los niños del lugar.
El concejal peronista y presidente del Partido Justicialista de San Isidro, Fabián Brest, fue convocado por un grupo de vecinos del barrio que le transmitieron la situación problemática que los preocupa. «Hace aproximadamente un semana, trabajadores de la empresa constructora Zedil S.A intentaron realizar el cercamiento de una parte del predio de aproximadamente 4600 mts2. La acción fue impedida por la inmediata movilización de los vecinos que hace años, ante la total ausencia de la Municipalidad, recuperaron el único espacio y pulmón verde que posee el barrio, en el que con esfuerzo construyeron una cancha de fútbol que utilizan los chicos diariamente y un lugar de encuentro y esparcimiento de las familias que habitan el Barrio Uruguay», comentó el concejal Brest.
En la sesión de este miércoles se ingresará una nota con la firma de 150 vecinos que expresaron su preocupación.
Asimismo, Brest sostuvo: “Hemos presentado para ser tratado de forma urgente en la sesión del próximo miércoles 5 de septiembre un Pedido de Informes a Posse (Expte. Nº 458-HCD-2018), ya que, durante una reunión mantenida en el predio entre los vecinos, los supuestos propietarios, funcionarios municipales de la Subsecretaría de Inspección y Fuerzas de Seguridad, no se pudo corroborar la titularidad del dominio por parte de la empresa constructora que planea el desarrollo de negocios inmobiliarios en el lugar (viviendas multifamiliares). Según reclaman los vecinos, el municipio, argumentó que no existía hasta el momento permiso de obra. El pedido de informes que presentamos solicita al municipio informar quién o quiénes poseen la titularidad registral y el dominio propietario de las distintas parcelas que conforman el predio, que de acuerdo a información de los vecinos, serían terrenos fiscales. Además exigimos se informe porque durante más de 50 años no exigió intervención del Estado municipal sobre el predio abandonado teniendo en cuenta que por Ordenanza 38 tiene la obligación de asumir la ocupación preventiva a los efectos de mantener la limpieza del lugar y salvaguarda condiciones de salubridad en defensa de la comunidad del barrio y si la constructora Zedil SA es prestataria del municipio y/o a licitado obras públicas en el distrito”.
Por último explicó que “es fundamental que las autoridades comprendan que es indispensable garantizar a uno de los barrios más humildes y vulnerables del Partido, el acceso a espacios verdes, de inclusión y promoción de derechos desde una perspectiva de planificación urbana social e impedir el avance de la lógica del mercado que como en los casos del Hipódromo, el Golf de Villa Adelina, Thames y Panamericana y el predio de la ex Obras Sanitarias, promueven negocios inmobiliarios que generan siempre una situación profunda de conflictividad social con los vecinos en esta oportunidad del, Barrio Uruguay, que hace más de 50 años mantienen y autogestionan estos terrenos ante la ausencia y desinterés manifiesto del Estado municipal».



