La FIFA anunció modificaciones para la implementación del VAR, las sustituciones, el manejo del tiempo en saques y atención médica. Se implementará para la Copa del Mundo en Estados Unidos, México y Canadá.
La FIFA tomó una decisión y este jueves confirmó que el Mundial 2026 no solo será el primero con 48 selecciones, sino también el escenario de un gran cambio reglamentario. Con el aval de la IFAB, federación que define las reglas del juego, se oficializaron cinco modificaciones que apuntan a un mismo objetivo: terminar con la pérdida de tiempo y hacer un ritmo rápido del fútbol.
No se trata de ajustes menores. Es, en realidad, un cambio de lógica. El fútbol que viene será más controlado, más medido y con menos margen para las ¨vivezas¨ históricas.
Una de las nuevas reglas será la sustitución bajo presión. A partir de ahora, el jugador que salga tendrá apenas 10 segundos para abandonar el campo. Si no lo hace, el equipo será castigado: quién lo reemplace deberá esperar un minuto para ingresar, dejando al equipo momentáneamente con unjjugador menos. Es una norma que va contra una de las prácticas más habituales para la pérdida de tiempo en los partidos. Se terminaron las caminatas largas y saludos innecesarios.
Otra innovación clave será el límite de cinco segundos para ejecutar saques de arco o laterales. Si el jugador excede ese tiempo, pierde la posesión. En el caso de los saques de arco, la sanción puede ser aún más severa: corner para el rival. Esta regla cambia por completo la administración de los tiempos en donde no hay acción, obligando a los equipos a pensar más rápido y a reducir cualquier intento de demora deliberada.
El tercer punto apunta a una acción cada vez más frecuente: futbolistas que se tiran para cortar el ritmo y enfriar el partido. Con la nueva normativa, todo jugador que reciba atención médica dentro del campo deberá salir y permanecer al menos un minuto afuera antes de reingresar. Solo habrá una excepción: si la acción deriva de una falta sancionada con tarjeta. La intención es clara: evitar simulaciones o exageraciones que alenticen el juego.
Otra de las medidas tomadas le brinda muchísima más autoridad al VAR, ya que amplía su alcance. Por primera vez, podrá intervenir en jugadas de segunda tarjeta amarilla que terminen en expulsión, un terreno hasta ahora no permitido para la tecnología. Además, podrá corregir errores en la concesión de tiros de esquina. Esta nueva regla busca reducir fallos determinantes en momentos clave, con la busqueda de que los resultados se definan por mérito deportivo y no por errores arbitrales.
Finalmente, la FIFA cambia la relación del jugador con los árbitros: solo el capitán podrá acercarse a dialogar. Cualquier otro jugador que proteste o rodee al juez será sancionado con tarjeta amarilla. Es una decisión para ordenar la convivencia dentro del campo y eliminar las escenas de presión colectiva hacia el juez que se volvieron habituales en los últimos años.
En conjunto, estas cinco reglas configuran una nueva era. El Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, funcionará como un laboratorio global de un fútbol más dinámico, con mayor tiempo efectivo y menos interrupciones.
