Encabezados por el presidente del Concejo Deliberante Juan Callegher, ediles del distrito viajaron al país vecino para presenciar el acto de toma de mando del nuevo mandatario.
La embajada de Paraguay cursó invitaciones al Departamento Ejecutivo y al Concejo Deliberante de San Martín para convocar a funcionarios locales a presenciar el acto de asunción de Fernando Lugo como nuevo Presidente de Paraguay. El convite se produjo como consecuencia de las relaciones que mantiene San Martín con el país vecino en el marco de los intercambios comunitarios que produce el distrito con las naciones del MERCOSUR.
El Presidente del Concejo Deliberante de San Martín, Juan Callegher, viajó el día miércoles y convocó al resto de los concejales, de todos los bloques, a que lo acompañen. De esta manera, se sumaron Olga Centurión, de San Martín con Honestidad y Trabajo; la cristinista Silvia Ruíz; Pedro Buonsante de Unión-PRO; Marcelo Rodrigo y Raúl Pagella de Coalición Cívica; y los kirchneristas Liliana Liberatore, Roberto Gallino Fernández y Fernando Moreira.
Según pudo averiguar La Noticia Web, cada edil solventaría los gastos de su propio bolsillo. Se espera que durante el sábado, y el feriado del lunes, ya estén todos de nuevo en Argentina.
Entre tanto, durante el mediodía de hoy, en la explanada del Congreso en Asunción y ante una plaza colmada, el ex obispo Fernando Lugo juró como presidente del Paraguay tras desbancar del poder al Partido Colorado, que gobernó ininterrumpidamente durante 61 años, incluso durante la dictadura.
A la ceremonia de asunción de Lugo, que gobernará durante los próximos cinco años, asistieron nueve jefes de Estado, entre ellos la argentina Cristina Fernández de Kirchner, el venezolano Hugo Chávez y la chilena Michelle Bachelet. En la céntrica plaza asunceña había, además, 97 delegaciones extranjeras y unas 15.000 personas. Lugo recibió los atributos del cargo de manos del presidente del Congreso, Enrique González Quintana.
Tras asumir, y en un discurso que tuvo críticas al pasado pero también llamados a la unidad de los paraguayos, Lugo aseguró que el que comienza "no es un proceso con vencedores ni vencidos", aludiendo, claramente, al hecho de que su gestión es la primera que no será conducida por el Partido Colorado en más de seis décadas.
Ante la plaza colmada, el flamante mandatario enumeró los desafíos que tiene por delante, entre los que citó la "incorporación de Paraguay a las democracias consolidadas", acabar con la "fama de corrupción" del país, avanzar frente a los "intereses feudales" y derrotar el caudillismo.
Antes del acto principal, e l presidente saliente Nicanor Duarte entregó los símbolos del poder al presidente del Congreso en la primera ceremonia vinculada con la investidura de Lugo. "Hoy vivimos un momento histórico. Por primera vez se produce la transferencia de poder de un partido a otro en un clima de esperanza", afirmó Duarte en el Parlamento.
A los 57 años y al frente de una coalición integrada por agrupaciones de centroderecha y de izquierda, el ex obispo –que perteneció a la Congregación del Verbo Divino hasta que recibió la dispensa papal- puso fin en los comicios del 20 de abril a una hegemonía en el poder de 61 años del Partido Colorado.
