La tensión con las fuerzas de seguridad fue escalando, y los uniformados se apostaron en el perímetro de la residencia presidencial.
La masiva protesta de los efectivos de la Policía Bonaerense se trasladó esta mañana a la Quinta de Olivos, donde una veintena de patrulleros rodearon la residencia presidencial en reclamo por mejores condiciones laborales y aumento de salarios.
Los patrulleros rodearon el perímetro e hicieron sonar sus sirenas para expresar su malestar ante la falta de precisión sobre la suba salarial que anunció el Gobierno de Axel Kicillof, a través del jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, y la ministra de Gobierno, Teresa García.
La puesta en escena fue elocuente y se pareció mucho a una acción intimidatoria, más teniendo en cuenta que la Policía provincial depende de las arcas provinciales, y no de Nación.
Mientras tanto, Kicillof, quien estuvo junto a Alberto Fernández en Quilmes, en el marco de los anuncios para reactivar la economía trabaja en una propuesta concreta que será anunciada entre hoy y mañana.
Algunas fuentes señalan que los anuncios del gobernador incluirían a todo el sector público de la provincia. Una manera de licuar el poder coercitivo que está teniendo el accionar policial, que no solo no tiene derecho a sindicalizarse, si no que además tampoco tiene derecho a protesta y menos con portación de uniforme que incluye armas de fuego.
«Los problemas se resuelven frontalmente y no escondidos en patrulleros, tocando sirenas», sostuvo el Presidente desde la localidad del Sur, en un gesto de solidaridad con Kicillof.
“La sangre derramada de nuestros compañeros no merece esa declaración del Presidente”, fue la respuesta de los efectivos que ahora tiene en el Puente 21 de La Matanza, y en la residencia de Olivos, los dos principales puntos de sus protestas.
Finalmente dos dirigentes radicales salieron a cuestionar que la protesta se hiciera frente a la quinta de Olivos
Un reclamo laboral de quienes deben trabajar por la seguridad de los argentinos es legítimo, pero es inaceptable que su canal de expresión sea una manifestación de los uniformados ante la Quinta de Olivos. No se puede poner en jaque las instituciones democráticas de ese modo.
— Mario Raúl Negri (@marioraulnegri) September 9, 2020
La quinta de Olivos no es el lugar donde el personal de la policía de la Provincia de Buenos Aires debe hacer sus reclamos. Este accionar genera incertidumbre y preocupación. No es el momento, el lugar ni el modo.
— Suarez Lastra (@fsuarezlastra) September 9, 2020
En las primeras horas de la tarde, el Defensor Policial, Luis Tonil, sostuvo que hay acercamiento con el Ejecutivo bonaerense, y hubo reuniones con funcionarios de la cartera de Seguridad, y dejó trascender optimismo.
