La Embajada a cargo de Dante Dovena otorgó la Orden de Mayo al Mérito en grado de Gran Cruz. Herrera cuenta con una larga trayectoria en la defensa de derechos humanos y está vinculada al ACNUR. En el acto, Pepe Mujica mencionó que “no soy hombre de lamentarme ni de lamerme las heridas”, por eso “elijo sin olvidar el pasado mirar hacia delante”.
La Embajada de Argentina en Uruguay, a cargo de Dante Dovena, impuso la condecoración de la Orden de Mayo al Mérito en grado de Gran Cruz a la profesora María Bernabela Herrera Sanguinetti (Belela Herrera), ex vicecanciller de Uruguay y ex directora de ACNUR, Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados.
El acto tuvo lugar en la Residencia de la Embajada en Carrasco. Hicieron uso de la palabra Luis Duhalde, secretario de Derechos Humanos, seguido por el ingeniero Dante Dovena, quien en su discurso hizo reseña de gran parte de su lucha y del orgullo de haberla llevado a cabo. Para sorpresa de los presentes, cerró el evento el presidente de la República Oriental del Uruguay, José “Pepe” Mujica, que dijo: “No soy hombre de lamentarme ni de lamerme las heridas, aprendí que en la vida hay deudas que nunca se pagan y cuentas que nunca se cobran, así es la vida, por eso elijo sin olvidar el pasado mirar hacia delante”.
Belela Herrera cuenta con una larga trayectoria en la defensa de derechos humanos en el cono sur y, además, su invalorable labor en ACNUR fue cimentando una estrecha relación con la Argentina, donde se recuerda muy especialmente su ayuda a los cientos de exiliados políticos que buscaban refugio ante el hostigamiento de las dictaduras y a las organizaciones de derechos humanos que luchaban por el derecho a la identidad de los hijos de desaparecidos. De ahí, el reconocimiento y la mención de la Presidenta Cristina Fernández.
Cabe destacar que entre las autoridades que concurrieron al encuentro estuvieron el vice canciller argentino, Alberto D’Alloto, el jefe de asesores de la Embajada Argentina, Victorio Pirillo; el ministro de Educación uruguayo, Ricardo Ehrlich, el canciller Luís Almagro y representantes de varios países.
