El titular de la Corte abandonó su bajísimo perfil y dió una entrevista en TN. Reconoció errores en el Poder Judicial y adelantó que habrá nuevo Presidente del Tribunal a fin de mes.
El presidente de la Corte Suprema, Carlos Rosenkrantz, rompió el silencio ayer en una entrevista en la señal TN. Con la disputa por el reemplazo en la presidencia del Máximo Tribunal como telón de fondo, el titular de la Corte reconoció que la Justicia es “lenta”.
En ese marco, se refirió a la percepción que la sociedad tiene sobre el Poder Judicial. “La sociedad tiene razón cuando dice que la Justicia es lenta”, afirmó.
“Muchas veces los argentinos tendemos a externalizar la responsabilidad. Y cuando los juicios son lentos creemos que los responsables son los jueces, pero no siempre es así”, aclaró el magistrado.
Como argumento señaló que “para evitar errores, es necesario que los procesos de los jueces sean recurribles. Y eso impacta en la rapidez de los procesos judiciales”, señaló, haciendo un mea culpa.
Otra de las críticas al sistema judicial se enfocan en lo que se conoce como “la puerta giratoria”, con delincuentes que entran por una puerta y rápidamente salen por otra. Al respecto, dijo que “en un estado democrático, la libertad es la regla y la restricción a la libertad es una excepción”, por lo que “la pena se le puede aplicar únicamente a quien es declarado culpable y no puede tener un efecto indicativo”.
Más allá de la valoración de Rosenkrantz de la Justicia, la irrupción del magistrado en el escena pública está relacionada con la inminencia de la una nueva elección de autoridades de la Corte, que lo será a fines de este mes.
Rosenkrantz dijo que “no está definido, pero lo vamos a decidir antes de que termine mi mandato que es a fin de este mes”. Al presidente de la Corte lo eligen los ministros de la Corte. Al respecto dijo que “no importan las opiniones de la prensa, ni de la política ni del Gobierno” para su elección entre los miembros, porque “es una decisión interna que la toman los ministros de la Corte”. Más allá de los dichos del titular de la Corte, los nombres que asoman para reemplazarlos son el de Horacio Rosatti (es el que suena más fuerte), y el de Carlos Maqueda, hombre especializado en derecho laboral, y con origen en el peronismo.
“La Corte decidió distribuir las facultades que antes le correspondían al Presidente. Yo al principio estuve en contra, pero retrospectivamente entiendo que mi posición fue errónea, porque creo que fue un gran activo, el nuevo diseño del funcionamiento hizo que interactuemos unos con otros”, opinó.
Anticipó también que como todo lo que se hizo en estos tres años “tuvo el apoyo de los ministros”, eso “garantiza su perdurabilidad”, debido a que “fue producto del consenso”.
