El encuentro se realizaría en el CFI; prometen tender puentes con Milei, pero bajo la sospecha de que el libertario podría realizar cambios parciales en el régimen de reparto de impuestos.
Con el panorama de un gobierno reduccionista del estado, los gobernadores identificados con el peronismo, junto a los mandatarios provinciales de fuerzas afines al actual oficialismo y el rionegrino Alberto Weretilneck y el misionero Hugo Passalacqua están organizando un encuentro para la semana que viene en Buenos Aires, con el objetivo de unificar posiciones ante los planes del nuevo gobierno. Los gobernadores prometen “dialogar” con Milei, pero creen que el libertario podría impulsar cambios parciales en el régimen de reparto de impuestos.
La reunión se realizaría el próximo martes y tendría lugar en el CFI (Consejo Federal de Inversiones). Los gobernadores del PJ analizan cómo conformar un bloque sólido ante iniciativas anunciadas por el presidente electo Javier Milei que tendrán fuerte impacto en las provincias, como la suspensión total de la obra pública, la privatización de empresas estatales, cortar los giros de fondos discrecionales, cortar los giros de fondos discrecionales y hay una preocupación puntual con la coparticipación: con mayoría simple en ambas cámaras del Congreso se la puede modificar y reducir envíos.
Por el momento, ante los reclamos de “compensación” realizados por los mandatarios del Norte y de la Patagonia debido a la pérdida de coparticipación por los cambios en Ganancias y el Compre sin IVA que Sergio Massa anunció en el tramo final de su campaña presidencial, Alberto Fernández no emitió comentarios aún Tampoco recibieron ningún gesto del ministro Massa, quien a fines de setiembre, en una reunión del NOA, se había comprometido a resolver el tema.
Los gobernadores peronistas que hicieron campaña por el ministro buscan salvaguardarse antes del cambio de gestión. La expectativa es que Fernández firme un decreto de necesidad y urgencia para compensar los recursos perdidos por el costo fiscal de las modificaciones de Ganancias e IVA. Los mandatarios piden que se coparticipe el 25% del impuesto al cheque y el 35% del PAIS.
Si bien la ley de coparticipación no puede derogarse o modificarse completa sin mayoría agravada, la preocupación de los mandatarios es que se avance en un “vaciamiento” de recursos. Por ejemplo, que el libertario busque reducir el monto de distribución entre Nación y provincias de algunos impuestos. Para esas iniciativas basta con tener mayoría simple.
Esta semana se reunieron los gobernadores alineados con Juntos por el Cambio, quienes por un lado le advirtieron a Milei que pueden «garantizar la gobernabilidad», pero por el otro le indicaron que esperan que los consulte para tomar decisiones que puedan afectar directamente a sus distritos, como los cambios en la asignación de fondos federales.
Así como los gobernadores electos de JxC se mostraron todos en una foto, los del peronismo intentarán abroquelarse con aliados. Ninguno de los dos grupos hoy tiene un liderazgo claro ni un referente por fuera.
“Hay que sentarse a dialogar con Milei, colaborar en lo que se pueda y que él colabore con nosotros”, afirma un mandatario electo del peronismo. En el caso puntual de la coparticipación, enfatiza, el interés es “transversal” a “las 23 provincias”.
Según varios funcionarios, si el presidente libertario tomara la decisión de modificar impuestos coparticipables y, con eso, provocar una caída en el dinero que reciben las provincias, a las administraciones locales “no les quedaría otra salida” que aumentar la presión tributaria para poder sostener su funcionamiento.
