En un recorrido con periodistas, la secretaria de Ambiente y Espacio Público, Clara Sanguinetti, explicó que el Municipio invertirá $4.000 millones para culminar la primera etapa en ocho meses.
La obra del Aliviador Alto Perú, clave para aliviar los anegamientos históricos de Beccar, volvió a ponerse en marcha tras quedar inconclusa a fines de 2023. En una recorrida con periodistas, la secretaria de Ambiente y Espacio Público de San Isidro, Clara Sanguinetti, detalló los alcances de los trabajos que ahora serán financiados íntegramente por el Municipio.
“El Fondo Hídrico era de Nación, pero decidimos terminarla con recursos municipales porque es una prioridad. Son $4.000 millones que vamos a destinar para cerrar la primera parte en ocho meses”, explicó Sanguinetti, al tiempo que destacó la importancia de avanzar en la conexión con el río y en la finalización de los ramales pendientes.
La funcionaria recordó que el proyecto había quedado “inaugurado” sin estar completo: con pozos abiertos en tres calles, conexiones inconclusas y sin salida al río. “Lo que buscamos ahora es hacer el cierre de obra rápido para que deje de ser una molestia para los vecinos y luego reclamar la compensación a Nación”, agregó.
El aliviador cuenta con un conducto de 4 metros de diámetro y más de 2.100 metros de extensión subterránea, que permitirá derivar el agua de la cuenca hacia el Río de la Plata. Los trabajos incluyen la construcción de cámaras de conexión en 33 Orientales y La Salle, el cruce bajo las vías del ferrocarril en Centenario y Washington, y la ejecución del ramal Suipacha.
Sanguinetti subrayó que la primera etapa beneficiará directamente a los barrios de Beccar, aunque el plan hidráulico contempla futuras ampliaciones hacia Lomas de San Isidro y La Cava.
“Es una obra fundamental no solo por lo hidráulico, sino porque durante años los vecinos tuvieron que convivir con calles cortadas y pozos abiertos. Queremos terminar lo que se empezó y hacerlo como corresponde”, concluyó la secretaria de Ambiente y Espacio Público.



